En honor a la madre de la Virgen María. Una luna corona las escalinatas del barrio de Santa Anita, como una referencia a la divinidad femenina y a la fertilidad. Foto: Vanguardia/Héctor García
De cómo nació el festejo y los obstáculos que debe sortear para mantenerse

Por: CHRISTIAN MARTÍNEZ / Fotos: HÉCTOR GARCÍA

Antes de ser la capilla sólo era un cerro —El Cerro de la Cruz— y había un Santo Madero que los pobladores visitaban para ofrendar. En la cima de los 150 escalones de la escalinata que se ha convertido en un emblema de la ciudad, estaba la cruz de madera. La calle de Acuña, en aquellos años y por el mismo motivo, se llamaba la Calle de la Cruz.

Cada último domingo de julio, desde 1825, se honraba a este sacro símbolo, según documentos del Archivo Histórico. 

Fue en una misión de los jesuitas en 1920 que se construyó una capilla a Santa Ana sustituyendo al madero, menciona el ingeniero Pablo Cuéllar en su libro de historia sobre la ciudad.

La construcción terminó hasta 1935 y luego fue derrumbada para realizar la que ahora conocemos, en el año 1973.

La religión católica dice que Santa Ana, casada con San Joaquín, fue la madre de María y por tanto la abuela materna de Jesús de Nazaret.

 

Templo moderno. Menos de 50 años tiene de haber sido construido el templo en honor a Santa Anita, en la parte más alta de la zona urbana. Foto: Vanguardia/Héctor García
AMOR DE MADRE. En lo alto de la fachada del templo luce una escultura que representa a Santa Anita junto con su hija, la Virgen María. Foto: Vanguardia/Héctor García

EL BAILE DE LAS BRUJAS

Dentro de la colonia, cuenta el historiador Sergio A. Galindo Carrillo en su folleto histórico que distribuia por la ciudad, había un arroyo en donde arrojaban los cuerpos de los revolucionarios asesinados. Algunos veinos aseguraron que los gemidos aún se escuchan por las noches. 

Además, tiempo atrás, los vecinos también aseguraban que la danza de las brujas se observaba en la cima del cerro, con las estrellas de fondo y un hombre subía por las inclinadas calles y cubría la mayoría de su cuerpo con amuletos, uno por cada superstición. 

 

EN LO MÁS ALTO DE SALTILLO

 

PROVINCIANA. Las escalinatas recuerdan mucho los callejones de Guanajuato. Foto: Vanguardia/Héctor García
DEVOTOS. La fe de los vecinos se “respira” desde al pie de las escalinatas. Foto: Vanguardia/Héctor García
FIESTA PATRONAL. Desde hace días el barrio de Santa Anita se prepara para su máximo festejo. Foto: Vanguardia/Héctor García

VANDALISMO Y DELINCUENCIA 

Desgraciadamente, el barrio, uno de los más antiguos de la ciudad se ubica en una zona que se caracteriza por sus reportes de inseguridad.

A pesar de tener un enorme potencial turístico y de representar parte importante de la historia de la ciudad, se sigue con las misma problemática.

Varios reportes en distintos medios de comunicación, en los pasados meses, indican que el barrio está de nuevo en el abandono y amenazado por la inseguridad pública. 

Al cumplir 440 años la ciudad, este barrio, uno de los de más tradición, ahora es de nuevo una zona insegura, aún en pleno día. Según los vecinos que reportaron los hechos a los medios, hay jóvenes que se dedican a estar en la plaza o mirador y llevan con ellos perros agresivos. 

MUY DE PROVINCIA. Las casas de las calles aledañas al templo son adornadas como hace décadas, para el festejo patronal. Foto: Vanguardia/Héctor García

Ya en las viviendas que se ubican en la parte alta de las escaleras, a un lado se observan los daños con pintura en aerosol

Además se debe resaltar que dentro del barrio hay una buena cantidad de baldíos en estado de abandono.

La figura de la luna que se colocó en la parte alta de las escalinatas, también ya tiene daños, y por el olor, se puede percibir que las personas la utilizan para orinar.

FAMILIA. El Cristo crucificado ocupa el altar al lado de su madre y de su abuela. Foto: Vanguardia/Héctor García

FE Y REFLEXIÓN EN SANTA ANITA

Este fin de semana Saltillo y Santa Anita están de fiesta, y así lo ha sido desde 1825.
En este tradicional barrio está enclavada la capilla que honra a quien la Iglesia Católica reconoce como la madre de la Virgen María.

Sólo basta caminar por sus calles empinadas y su ya famosa escalinata, para sentir el peso de una tradición centenaria.

El barrio de Santa Anita, vecino del Ojo de Agua, está lleno de historia y fe, pero también de esbozos de modernidad, un graffiti en la pared de una miscelánea marca el límite de los territorios.

ABUELA MATERNA. En Saltillo es de los pocos lugares donde se le llama Santa Anita. Foto: Vanguardia/Héctor García

El clima pinta caluroso como lo ha sido todo el verano. Algunos trabajadores salen a esperar el transporte a pesar del periodo vacacional. El barrio está sobre una pendiente, por lo que a cualquiera le puede faltar el aire al recorrerlo; es de las partes más altas del Centro Histórico.

Se puede ver a la ciudad tranquila y con poca contaminación. Los vagones del ferrocarril se observan a lo lejos y todavía es temprano como para escuchar el eco que dejan al estacionarse. Las azoteas de los vecinos y algunos terrenos baldíos forman parte del paisaje, al detenerme a preguntar a los vecinos sobre la ubicación de la capilla, les cuestioné también sobre los atardeceres que se pueden contemplar.

“La verdad sí están bonitos. De repente uno se acostumbra, pero la vista desde aquí está muy bonita. Mire, por allá hay un baldío de donde se puede ver el Cristo de las Galeras y el Cerro del Pueblo”, contestaron.

Dentro del emblemático barrio, la cúpula de la Capilla de Santa Anita sobresale de entre las azoteas avisando su ubicación. De un tono rojizo y con una arquitectura sencilla, a esa hora aún estaba cerrada. La que sí estaba funcionando era la tortillería, con el ruido de las máquinas y su aroma característico.

De poste a poste había una serie de banderillas adornando las calles para los próximos festejos.

En las paredes del barrio hay varios altares que los vecinos hacen a distintos santos, la mayoría son dedicados a San Judas, encargado de las misiones difíciles.

La construcción de las calles y la arquitectura de algunas casas hace recordar a Zacatecas y Guanajuato. Desde arriba se puede ver el vasto valle que era la ciudad se Saltillo, antes lleno de árboles y ahora repleto de casas.

La ciudad cambia y las tradiciones luchan por mantenerse.

DATOS

150  escalones hay en la escalinata de Santa Anita.

44 años tiene de construido el actual templo de Santa Anita.

Foto: Vanguardia/Héctor García

DIVINIDAD
Pocas esculturas representan a la Virgen María al lado de su madre Santa Anita.

LEYENDAS
Los vecinos aseguran que por la calle de Mina, hace la aparición una mujer vestida de blanco, en las madrugadas de invierno, como a las dos o tres de la mañana. 

DECORADO
Ahora adornada con una escultura de luna que sirve como asiento para observar a la ciudad y teniendo en su inicio una fuente restaurada, este emblema no le pide nada a zonas coloniales de otros estados. 

La calle de Mina, donde dicen los vecinos aparece una mujer vestida de blanco, en las madrugadas de invierno, como a las dos o tres de la mañana. Foto: Vanguardia/Héctor García

ESCALINATAS EN EL PAÍS

 

Las escalinatas de Santa Anita

De alrededor de 150 escalones, y siendo una de las zonas más bellas de las ciudad, las escalinatas han sido representadas en la pintura por varios artistas a lo largo de la historia y fotografiada un centenar de veces. 

Las escalinatas de la Basílica de Guadalupe

En México existen lugares similares como las escalinatas de la Basílica de Guadalupe, que tiene a sus costados jardines adornados con talavera (Cerro del Tepeyac). 

Las escalinatas de la Universidad de Guanajuato

Con 113 peldaños, uno de los principales atractivos que tiene la ciudad de Guanajuato son precisamente las escalinatas de la UG, donde turistas nacionales y extranjeros suben por los escalones para tomarse la foto del recuerdo. Éstas fueron inauguradas el 16 de febrero de 1952.

Las escalinatas de los héroes, en Tlaxcala

En la ciudad de Tlaxcala, las Escalinatas de los Héroes, nombrada así porque al momento de ascender por sus 250 escalones, encontrarás los bustos de los principales héroes de la independencia y de la revolución.