I. LA HERENCIA
El que ya no sabe qué hacer con la herencia que le dejaron es el delegado del IMSS en Coahuila, Enrique Ramón Orozco. Resulta que antes de irse jubilado y toda la cosa, José Luis Dávila Flores, dejó más que bien parado a su “pariente”, el actual director de Servicios Administrativos de la Delegación del Seguro Social en el Estado, Sergio Gil. El caso es que cada día los señalamientos crecen hacia este personaje, y todo va a parar a oídos de Orozco, quien no ha podido echarlo fuera por más esfuerzos que ha hecho.

II. FALSEADO
Mucho escozor ha generado en el panismo comarcano la decisión del Trife de ordenarle al Tribunalito de Valeriano Valdés que se pronuncie sobre la supuesta inelegibilidad de Gabriela Zapopan Garza Galván como candidata pluri a una Diputación. En este caso, Rosario Jiménez ha puesto en jaque a la cúpula albiazul, que apoya a la hermana de la senadora Silvia Garza Galván. Jiménez señala que aún hay una petición suya de que se le dé vista a la Fepade por un documento falseado firmado por Bernardo González.

III. INUNDACIÓN
Las lluvias que hubo en estos días en la Región Sureste y los pronósticos de que habrá más tienen muy preocupado a Luis Gerardo García, titular de los Servicios Estatales Aeroportuarios. Sucede que las precipitaciones que han caído, dejan en evidencia los malos trabajos que se están haciendo en las obras de remodelación del Aeropuerto Internacional “Plan de Guadalupe”, que se inunda hasta el punto de decir que ya no se sabe si llueve más afuera que adentro. “El Yayo”, por supuesto, se ha esforzado lo más posible que esto no trascienda a la prensa y se haga público.

IV. ALBOROTO
Que donde hubo cambios fue en el Sindicato de Trabajadores del ISSSTE. Las cosas en la delegación donde manda Sebastián Zepeda están algo alborotadas, pues mientras unos aseguran que Carlos Guerrero “cayó” por trabajar a favor de un candidato opositor en la elección para la gubernatura, otros dicen que el líder se fue por su cuenta. La cuestión es que el nuevo dirigente de la Sección 11 del SNTISSSTE se llama Ricardo Muro, y ahora parece que los reflectores se están dirigiendo a esa delegación, al menos esos son los trascendidos por el rumbo del Palacio Rosa.

V. SIN CONTROL
Mal parado quedó Sergio Sisbeles, todavía director general del DIF. Resulta que en un  festejo que se hizo a la diputada Carolina Viggiano, quien hace unos días cumplió años, a una de las colaboradoras cercanas de Sisbeles se le ocurrió llevar a su mamá, la diputada Martha Garay. La presencia de Garay como que quedó fuera de lugar, pues no trabaja en el DIF y al festejo no fue gente de partido ni otros legisladores. El asunto es que a Sisbeles se le está saliendo de control su gente más cercana.

VI. TELENOVELA
Si el viento no vuelve a cambiar de dirección, mañana lunes el Consejo General el INE, que timonea Lorenzo Córdova, ahora sí deberá definir si el PRI y el PAN rebasaron los topes de gastos de campaña en Coahuila, luego de que el viernes pasado dejaron en ascuas a toda la clase política del Estado. Durante el fin de semana, tirios y troyanos centraron sus análisis en la suspensión de la sesión en el INE, para concluir que el único punto claro es que le han estado aumentando muchos capítulos a la telenovela electoral coahuilense. 

VII. EN EUROPA
Julio Aldape, representante del Partido Joven,  anda asegurado en  redes sociales que la consejera presidenta del IEC, Gabriela de León, anda –o al menos anduvo hace días– en Europa. La aseveración del abogado coincide con la política “pico de cera” que han adoptado en ese instituto, además de que la presidenta tiene días sin aparecer. Y todo esto, mientras que a nivel nacional se debate si en Coahuila habrá o no elección extraordinaria de Gobernador y hasta de algunas alcaldías.

VIII. FACTURA
Respecto a la famosa factura que el PAN de Ricardo Anaya asegura que se pagó con dinero público a una empresa que prestó servicios al PRI, el Gobierno del Estado negó la realización de dichos pagos y desconoció el documento presentado por el representante panista en la sesión del INE, el cual, por cierto, traía un sello que decía “cancelado”. De hecho, al revisar el portal del SAT, se confirmó la cancelación de la factura en mención; lo que demuestra que el importe nunca fue pagado por el Gobierno coahuilense. ¿Alguien está dando patadas de ahogado?