Falla. Socavones del ejido Coyote, un fenómeno peligroso. / FRANCISCO RODRÍGUEZ
Sentir que la tierra se hunde tampoco es tan inusual y es de lugares exóticos, en La Laguna pasa

Apenas el 30 de abril de este año se presentó un socavón de 10 metros de profundidad en la colonia Bellavista de Gómez Palacio, lo que orilló a evacuar a varias familias a la redonda.

Inclusive  La Coordinación Nacional de Protección Civil emitió una declaratoria de emergencia para el municipio de Gómez Palacio, Durango, por el hundimiento.

En septiembre de 2016, un socavón se abrió en la calzada División del Norte de Torreón, lo que provocó que un automóvil cayera justo al surgir el hoyo.

En su momento se reportó que el agujero llevaba una corriente de aguas negras en sus profundidades.

El conductor fue rescatado ileso y su automóvil resultó con daños materiales. 

MAL QUE VIENE CON LA LLUVIA
En la región Laguna, los socavones y abras son una constante cada que llueve. En alguna ocasión, en agosto de 2016, dos abras de 8 y 7 metros de largo en el ejido la Concha partieron la carretera que lleva a otro ejido, lo que provocó que quedaran incomunicadas las comunidades.

En los límites del río Nazas, en colonias como Vista Hermosa y Plan de Ayala, también son constantes las abras que surgen en temporadas de lluvias.

EL MONSTRUO
Un socavón muy famoso en la región, fue el que apareció hace cinco años, en la pequeña propiedad “El Buen abrigo”, del ejido Coyote, pues aquel empezó con un diámetro de más de 25 metros y llegó hasta 70 metros, y una profundidad de cerca de 50 metros.

Hundimiento que se produce en el suelo, generalmente por haber una corriente subterránea o algún espacio hueco bajo tierra.

Abra o cluse
Corte transversal en una cadena montañosa, producido tanto por sismos como, más generalmente, por las aguas de un río, que habitualmente es usado para franquear la cordillera.