Redacción
Detrás de los partidos políticos; Segunda y última parte
Divisionismo e intereses de grupo arruinan sus ideologías...
Los partidos políticos carecen de unidad entre sí y en su interior parece que no hay mucha empatía, pues el divisionismo y los intereses de grupo arruinan la ideología que cada uno debería mantener intacta.

Uno de los pocos consensos que lograron las dirigencias es la salida del titular del IFE, Luis Carlos Ugalde. Sin embargo, la propuesta de reforma fiscal sigue sin concretarse.

En el PRD -por ejemplo- se dice que así como panistas y priístas están divididos, y que esa ruptura los está aniquilando, lo mismo sucede en el PRD. Pero en el partido del sol azteca la situación no tiene remedio. Ya hay quienes no caben en las mismas siglas.

De ahí que sean los propios perredistas los que busquen cambiar consejeros del IFE, para que no sean los mismos los que se repartan el pastel, ni en el 2009 ni en 2012.

Algunos de los principales negociadores de las reformas que hoy se discuten en el Congreso federal tienen el antecedente de las propuestas que se ventilaban desde administraciones pasadas. Jesús Murillo Karam, Diódoro Carrasco, Arturo Núñez... Lobos ¿en piel de oveja? Aquí la segunda parte del análisis que presentó Vanguardia y que refleja la realidad detrás de las disputas de las reformas, que esconden confrontaciones internas entre los partidos.

Lo que piensa el PAN
El problema con Felipe es que cree que puede gobernar a México nada más con la ayuda de Juan Camilo. Su visión es que el PAN se convierta en incondicional de su gobierno. Y eso no puede ser, porque sería el final del partido, que es mejor desde la oposición que desde el poder.

Yo sé que ni para Felipe ni para Juan Camilo soy santo de su devoción. Más bien soy el demonio de todas sus pesadillas. Pero así nos tocó bailar. Es el norte contra el sur.

Sé que dicen que sigo tomando mis acuerdos en el rancho de San Cristóbal con mis jefes Marta y Vicente. Me endosan la caída del PAN desde 2006. Que perdí Yucatán y que se me desplomó Veracruz. El crédito para el único triunfo azul, el de Baja California, se lo están dando a la Maestra, no a mí.

¿Elba ya es la secretaria de Acción Electoral de mi partido o qué? Estoy claro que también dicen que estoy más cerca del corazón de Manlio -el enemigo de "La Maestra"- que del de muchos panistas. Pero así tendrán que aguantarme mientras tenga el control.

Cuando metan a César o a Germán, harán lo que quieran.

Por lo pronto, está claro que en el PAN y en Los Pinos no compartimos las visiones. Salí el otro viernes en el noticiero de Joaquín, junto con Beatriz y Leonel, apoyando la salida de Luis Carlos del IFE.

Es uno de los pocos consensos que tenemos. Pero, bueno, ¡parece que me salió el tiro por la culata! A las pocas horas, ya habían mandado a Diego y a otros panistas prominentes a defender al señorito del IFE, que terminó chantajeando a Felipe con aquello de "Si me quitan a mí, estarán cuestionando también la elección de 2006...".

Creo que la negociación de las reformas desde Los Pinos se está haciendo mal. Que están dando junto con pegado y que terminan por dar feria de más.

La reforma fiscal está muy parchada, le faltaron consensos. Y lo que exigen de la reforma electoral hay que estudiarlo muy bien porque en un descuido terminan los otros por adueñarse de la fiesta.

Por lo pronto, siento que estamos quedando muy mal al violentar acuerdos que ya se tomaron, y que horas después se desconocen. Se quiere legislar desde Los Pinos, pero ya está demostrado que eso no funciona. Lesiona.

Lo que piensa el otro PAN
Soy el más astuto de todos. El que tiene más millas corridas en eso de las negociaciones con los tiburones. Controlo el ala pragmática de mi partido, incluyendo a Santiago. Juntos tenemos mucha amistad con Carlos, el "ex". Por tanto, la llevamos bien con la Maestra.

Pero me doy mis habilidades para sentarme a la mesa con los priístas de la nomenclatura. Ya una vez le salvé la vida a Emilio, cuando le ayudé a negociar con Vicente la salida al asunto de los dineros del "Pemexgate". Lo empatamos con los Amigos azules. Ni qué decir de nuestros tiempos de senadores.

Con Emilio y Enrique, el de Sinaloa, hablaba mejor que con muchos de mis colegas panistas.

Tengo las mejores conexiones en el sistema judicial, donde logré colocar a algunos de mis becarios que ayudan a la causa. También tenemos muy buenas relaciones con las televisoras, a pesar del pleito con los del Ajusco. Soy, para todo fin práctico, el Emilio del lado azul.

Dicho eso, no estoy de acuerdo con que se vulnere la autonomía del IFE, así estén de acuerdo todos los partidos. Porque hoy no les gusta éste, mañana tampoco les va a gustar el otro.

Los partidos no tenemos por qué meternos a decidir quiénes deben ser los árbitros. Porque entonces, el árbitro tendría que pasar más tiempo complaciendo a los jugadores que defendiendo la causa del juego limpio y olvidándose de que los que pagan boleto -en este caso emiten el voto- son los ciudadanos.

Creo que puedo convencer a los hombres de Los Pinos con facilidad. Me dan más juego que el que me daba Vicente. Al menos en el inicio del sexenio.

Después de la elección interna, en la que por supuesto apoyaba a mi pupilo Santiago, me convertí para Felipe en un puente de comunicación con quienes no comulgaban con su estilo ni con sus ideas.

Además, mis comunicaciones con Carlos les sirven mucho en Los Pinos para conciliar intereses que, de otra manera, no podrían apuntar hacia el mismo objetivo.

El enemigo común era, es y seguirá siendo "El Peligro para México". Lo que piensan en un PRD
Por eso nos sentamos ya con empresarios, con intelectuales, con académicos. Para que vean que sí tenemos lado.

Ya es hora de que la izquierda en México dejemos de ser un "No" eterno. Nunca vamos a avanzar si no tenemos capacidad de sentarnos ala mesa para negociar.

Mi tocayo Jesús y yo lo tenemos claro. Y con nosotros hay muchos otros que saben que ya estamos en el poder, que somos una fuerza de equilibrio y podemos dialogar.

Sabemos que los radicales del PRD, los que siempre esperaron el rayito de esperanza, dicen que ya nos vendimos a la causa de Felipe y de los neoliberales.

A ellos les gustaría vernos desconociendo al presidente ilegítimo. Pero no podemos decir que somos un poder legislativo legítimo, cuando fuimos electos en la misma elección.

También sabemos que hay intereses que nos quieren echar a perder el proyecto, por eso nos sacaron el expediente secreto de René, alias Oscar Nahúm. Eso tendremos que resolverlo.

Sí, por supuesto. También dicen que nos "chamaquearon" con la negociación de Ruth y que lo de el error del Cepropie es un pretexto. Que el cambio de libreto fue intencional y vino desde Bucareli.

Pero siempre tenemos la posibilidad de que Carlos y Javier, que también son negociadores, metan presión en Los Pinos para que se cumplan los acuerdos.

Así como los priístas y los panistas están divididos, y esa división es el virus que los está aniquilando, lo mismo sucede en el PRD. Pero aquí la división ya es insalvable. Ya no cabemos dentro de las mismas siglas. O se van, o nos vamos. Por eso hay que tender puentes. Para vivir y sobrevivir.

Los mexicanos van a ver que Felipe y los panistas no van a poder con el paquete, y cuando busquen el apoyo de una izquierda, seremos la mejor opción.

Por eso nos sentamos ya con empresarios, con intelectuales, con académicos. Para que vean que sí tenemos lado y que, salvando la cuestión ideológica, tenemos capacidad para construir juntos. Por eso estamos buscando que se cambie a los consejeros del IFE. Para que no sean los mismos los que se repartan el pastel. Ni en 2009 ni en 2012.

Lo que tenemos que salvar ahora es que el asunto de Oscar Nahúm, alias René, no sea motivo para que se nos ubique a la izquierda de Manlio y nos metan a la licuadora con los acuerdos de ésa del PRI. Al otro PRD, al de los duros e intransigentes, hay que mantenerlos fuera del recinto, en la calle.

Lobos... ¿con piel de oveja?
Aunque se diga que todos los partidos están involucrados en la elaboración de la nueva reforma electoral, lo cierto es que todos los negociadores tienen varias cosas en común: son o fueron priístas, pasaron por Gobernación, son labastidistas y tienen fuertes vínculos con Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa.

Jesús Murillo Karam, PRI
El ex gobernador hidalguense es el representante del PRI en las negociaciones. Fue subsecretario de Gobernación con Francisco Labastida en el sexenio de Ernesto Zedillo. Luego se convirtió en miembro del comité de campaña de Labastida, en los días en que Emilio Gamboa era el coordinador general. Perdieron ante Fox.

En 2006 fue electo senador por Hidalgo y desde febrero de 2007 es el secretario general del PRI en la fórmula de equilibro -de género y de grupo- con Beatriz Paredes.

Felipe Solís acero, PRI
Todo experto en asuntos electorales, con especialidad en derecho electoral, fue pieza clave en el despuntar del primer IFE.

Operador político de primer piso, discreto y efectivo, Solís Acero es uno de los hombres más cercanos a los afectos de Manlio Fabio Beltrones.

Fue subsecretario de Gobernación en el sexenio de Ernesto Zedillo y fungió como vocero de Francisco Labastida en los días en que Emilio Gamboa también le operaba en Bucareli al sinaloense los asuntos delicados de Gobernación. Diódoro carrasco, PAN
En el sexenio de Salinas se convirtió en el gobernador priísta de Oaxaca. Luego, Ernesto Zedillo lo mandó llamar a la Secretaría de Gobernación. Fue coordinador de la precampaña presidencial del sinaloense Enrique Jackson, el candidato apadrinado por Emilio Gamboa.

Terminó por unirse a la campaña de Madrazo y renunció al PRI porque no fue incluido en la lista de precandidatos al Senado. El PAN sí le garantizó el asiento plurinominal, pero en la Cámara de Diputados.

Arturo Núñez, PRD
El tabasqueño es un reconocido conocedor de la materia electoral. Tanto que fue el debutante director general del IFE en el sexenio de Ernesto Zedillo. Fue subsecretario de Gobierno y Desarrollo Político en la Secretaría de Gobernación, también en la administración zedillista.

Como legislador en 1997 se vio obligado a reconocer que por primera vez en la historia el PRI no era mayoría absoluta en el Congreso.

Coordinó a la diputación priísta que apoyó el Fobaproa. En 2000 fue precandidato del PRI para gobernador de Tabasco, pero Roberto Madrazo prefirió impulsar a Manuel Andrade Díaz.

Renunció al PRI y se unió a la Coalición Por el Bien de Todos, donde logró un escaño como senador de Tabasco.