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México, D.F.- La estancia del caníbal José Luis Calva Zepeda en el hospital Xoco cambió la dinámica y el ambiente de trabajo de este centro hospitalario.
El pasado 24 de octubre, a pocos minutos de ser trasladado al Reclusorio Oriente, los recuerdos de su llegada, la atención de los medios de comunicación, y sobre todo la salida de este "paciente peligroso", como lo etiquetaron en su cama 342, fue el motivo de cambios en los horarios y hasta la cancelación de las visitas en el sanatorio.

"Atender a Calva Zepeda significaba superar el temor de que intentara escaparse", comentaron varias enfermeras. Aunque estaba esposado de los pies y las manos y custodiado por 10 policías, nadie lo quería atender.

"Cuando lo trajeron vinieron como 15 policías con él y no venía tan grave como han dicho, es mentira que se tirara de una altura de ocho metros, para mí que lo golpearon", comentó un enfermero que atendió a Calva Zepeda, quien además informó que su estado de salud nunca fue grave.

Dijo que un paciente que llega con un traumatismo craneoencefálico, como el que se le diagnosticó, no se sube a piso de inmediato, como en este caso, sino que se traslada a terapia intensiva y se le atiende de otra forma.

Mientras los empleados se peleaban por no atenderlo, los practicantes deseaban aunque sea mirarlo. Uno de ellos, Juan Carlos, describe a Calva Zepeda como un tipo amigable y simpático.

Comentó que se atrevió a preguntarle si se había comido a su ex novia, pero lo negó y le confesó que la había asesinado luego de discutir porque se negó a tener relaciones sexuales con él y la destazó para deshacerse del cuerpo en partes, no para comérsela, según Juan Carlos.

Los entrevistados comentaron que José Luis Calva sólo recibió una visita, una mujer de aproximadamente 40 años, robusta, de estatura mediana, morena, de cabello rizado, pero nadie más acudió a verlo.

A pesar de que el director del hospital de Xoco, Jorge Aviña, aseguró que el "caníbal" fue tratado como cualquier otro paciente, de ninguno se habló tanto en los pasillos, en la sala de enfermeras, en los patios y afuera del hospital.

José Luis Calva ha estado tranquilo desde que entró al Reclusorio Oriente el pasado miércoles.

Autoridades penitenciarias no reportan novedades sobre su comportamiento o que tenga una posible depresión.

Sin embargo, la estadía del también llamado "Caníbal de la Guerrero" no ha pasado inadvertida para los internos, pues cuando lo ven le gritan improperios y ocurrencias.

"Vas a ver, ca... Aquí hasta te vas a volver vegetariano", le espetan y una carcajada general sigue a la frase.
Hasta ahora, nadie lo ha visitarlo, y como no tiene televisión ni radio, está solo y sin hacer nada en su celda.

La próxima semana, autoridades del Reclusorio Oriente empezarán a practicarle los estudios criminológicos que se hacen a todos los internos, y el miércoles, el juez 21 de lo Penal, Juan Jesús Chavarría Sánchez, definirá la situación legal de Calva Zepeda.

Ese día decidirá si le dicta la formal prisión por homicidio calificado y profanación de cadáveres.


Breve recuento del caso del "Caníbal de la Guerrero".

  • El lunes 8 de octubre_ vecinos denuncian fétidos olores provenientes de la casa de Calva Zepeda.
  • La Policía acude_ a investigar y halla el cadáver desmembrado de Alejandra Galeana.
  • El presunto asesino_ es detenido al intentar llegar a su casa y luego huir.
  • Es comparado_ con el homicida de "El Silencio de los Inocentes".
  • La PGJDF confirma_ que Calva Zepeda cocinaba carne humana.
  • Al determinar su perfil, _dicen que es antisocial por sufrir maltrato infantil.
  • Según el Servicio Médico Forense del DF, _Calva Zepeda conoce de anatomía humana.
  • Detienen a su cómplice_ Juan Carlos Monroy, quien dice sólo lo ayudó a trasladar un cadáver.
  • Es consignado al Reclusorio Oriente,_ luego de ser atendido en el hospital de Xoco.
  • En entrevista, _José Luis Calva se compara con Jesucristo.
  • Ya en el Reclusorio Oriente, _las autoridades dicen que el asesino se encuentra tranquilo.