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Expertos dicen es primordial eliminar las `hermandades' entre policías para evitar la infiltración del crimen organizado
MÉXICO, D.F.- La aprehensión el pasado viernes de un grupo de 25 policías federales en Tampico, Tamaulipas, presuntamente ligados al narcotráfico, es un "signo positivo" de que están funcionando los mecanismos para detectar actos de corrupción, afirmaron especialistas en temas de seguridad nacional.

Jorge Chabat, del Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE) y Guillermo Garduño Valero, experto de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), coincidieron en que ninguna policía del mundo está exenta de ser infiltrada por el crimen organizado; lo importante, indicaron, es que se tomen las medidas para ubicar y desmantelar estas redes de complicidades.

"Inercia de corrupción"

Las corporaciones policiacas, indicó Chabat, "tienen una inercia de corrupción" y es necesario aplicar esquemas constantes de depuración, por lo que no se puede calificar como un fracaso la remoción de 284 mandos de la Policía Federal -que se concretó el 24 de junio pasado-, ya que la detección de los elementos presuntamente ligados al Cártel del Golfo, es un indicio de que este proceso continúa.

Aunque Guillermo Garduño Valero indicó que estas acciones deben seguirse aplicando, pues la destitución de mandos policiacos no es suficiente para garantizar la depuración de una corporación, ya que si no se desmantelan las "hermandades" de policías y complicidades entre el resto de los elementos, se corre el riesgo de que éstos sean coptados por el crimen organizado, y con ello toda reestructuración está condenada al fracaso.

Depuración

El hecho es que hace casi cuatro meses, cuando la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal anunció la depuración de los 284 mandos de la Policía Federal, entre los objetivos estaba impedir que la corporación fuera infiltrada por el narcotráfico, como aseguró en su momento el titular, Genaro García Luna. No obstante, los 25 elementos -entre jefes y oficiales- asignados a la plaza de Tampico, Tamaulipas, hoy están bajo investigación por su presunta colaboración con el cártel del Golfo.

Aún más, los policías federales detenidos el viernes, pertenecen a la Coordinación de Seguridad Regional (antes Policía Federal de Caminos), un área en la que en mayo pasado, los seis altos mandos de esa división, sus superiores, fueron destituidos por ineficacia, ya que no detectaron el convoy de sujetos armados que el 16 de mayo tomó por asalto la comandancia de policía de Cananea, Sonora, que dejó un saldo de 22 muertos.