Javier mariscal
En México, la gasolina denominada premiun cuesta 8.94 pesos por litro, apenas 57 centavos por debajo del costo promedio en Estados Unidos.
Los consumidores podrán seguir quejándose, pues mientras los precios del petróleo, que ayer impusieron nuevos records rebasando los 130 dólares por barril, sigan "corriendo sin freno", no es de esperarse otra cosa más que la situación se recrudezca.

En el mercado de Nueva York, el crudo cerró en 133.17 dpb, algo casi impensable apenas hace unos meses; y ayer también el crudo europeo cerró en el mercado de Londres en 132.37 dpb.

La mezcla mexicana de petróleo no se quedó atrás, Pemex indicó que al cierre de la jornada el barril de crudo azteca cerró en 112.06 dólares por barril, lo que implica haber dado un salto de 3.69 dólares respecto al cierre del martes.


Las razones

De acuerdo con cables de prensa internacionales, los precios del crudo y de los combustibles recibieron un nuevo empujón al alza, esta vez de los datos semanales que difundió el Departamento de Energía de EU, que reflejaron una merma de 5.4 millones de barriles en las reservas de crudo.

Esa caída, unida a la que se registró en las existencias de gasolina y destilados, tomaron por sorpresa a los operadores y a numerosos analistas, que esperaban ver aumentos en esas categorías.

El informe del DOE mostró también una mayor actividad de las refinerías y menor demanda de combustibles respecto del año anterior, dos factores que en otras ocasiones presionaron los precios a la baja.

Sin embargo, el titular de la OPEP, Abdulá Al Badri, se dijo "inquieto", pero atribuyó el récord a las especulaciones pues, dijo, "el mercado está bien provisto".

El banco de inversión Goldman Sachs y el financiero T.Boone Pickens, unas de las voces que escuchan con más atención los mercados petroleros, señalaron en días recientes que el precio del crudo alcanzará los 141 ó 150 dólares este año.

Marc Solazzo, operador en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), resaltó en el canal financiero CNBC que los contratos de petróleo para después de julio y en 2009 también se negociaban a más de 130 dólares.

"Eso muestra que se piensa que este nivel de precios se mantendrá o va a subir más", subrayó.

El alza del crudo y de los combustibles supone mayores quebraderos para numerosas empresas, entre ellas las aerolíneas, y para los presupuestos familiares, lo que en Estados Unidos se refleja ya en los gastos de consumo y en los beneficios del comercio minorista.