Rosendo Zavala/El Guardián
Saltillo, Coah.- La imprudencia de un conductor y su ligereza para manejar estuvieron a punto de provocar una tragedia de magnitudes mayores, luego de chocar su tráiler contra otro por alcance y ocasionar un aparatoso incendio en el que ambas unidades se consumieron por completo.
Aparentemente Alejandro Chavarría Cañada circulaba con exceso de velocidad en un Kenworth por la carretera Monterrey-Saltillo, cargando centenares de cajas con piezas automotrices que llevaba a Querétaro.

El percance sobrevino la madrugada de ayer en el kilómetro 36 más 500 de la citada vía, cuando el chofer tapatío, que maniobraba una unidad perteneciente a la empresa González Trucking, se desplazaba con dirección al sur, tras varias horas de haber comenzado su camino en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Sin embargo, fue en los límites de Nuevo León y Coahuila donde el hombre, de 29 años, se llevó la sorpresa más grande de su vida al entrar en un área montañosa.

Y es que a escasos metros de la frontera divisoria de ambas entidades, el presunto responsable se encontró con otro tráiler Kenworth, láminas 023DS8 que supuestamente circulaba despacio porque transportaba 40 toneladas de sorgo.

Sin poder hacer nada para bajar la velocidad, Alejandro se encomendó a Dios para evitar el impacto, aunque todo resultó inútil porque su unidad chocó por alcance contra la del supuesto afectado.

Debido a lo fuerte de la colisión, el vehículo responsable se quedó "clavado" en la parte trasera de la otra unidad y fue arrastrada de esa manera durante varios metros, iniciando la quemazón que amenazaba con volverse trágica.

Actuando de manera inmediata, el correlón se quitó el cinturón de seguridad para bajar lo antes posible de su camión, resultando con golpes menores y rasguños que, pese a todo, no requirieron traslado hospitalario.

Mientras el chofer del camión impactado, que fue identificado por su patrón como Alejandro Chaires, se daba a la fuga, los tráileres se envolvían en llamas que se podían ver a la distancia, alertando a los automovilistas que por ahí pasaban.

EL AUXILIO
Poco después, unidades de Bomberos y Protección Civil de Nuevo León llegaron para controlar las llamas que se revelaban implacables, mientras que ambulancias de la Cruz Roja saltillense, así como de Bomberos de Ramos Arizpe hacían lo propio, buscando atender cualquier situación que pudiera generarse.