Sylvia Georgina Estrada
En entrevista exclusiva con Vanguardia, el escritor Francisco Hinojosa habla sobre la literatura infantil
 El universo de Francisco Hinojosa está hecho de cuentos de pescado y chocolate, de huéspedes misteriosos sin invitación, de magos que tienen como palabras mágicas "ombligo moreno", de fórmulas secretas que prometen la infancia eterna.

Historias que viven ocultas en las páginas de un libro y que esperan el momento en que un niño les dé vida. Estas fantásticas historias son el producto de una de las plumas más queridas en la literatura infantil, la de Francisco Hinojosa, quien estuvo en Saltillo celebrando el décimoquinto aniversario de su libro más popular "La Peor Señora del Mundo", que tiene un tiraje envidiable de 700 mil ejemplares.

El escritor afirma que el secreto de la lectura radica en la diversión y asegura que el error más común de padres y maestros es que le otorgan a la lectura un valor utilitario. "Desean que las narraciones eduquen o tengan moraleja, cuando ésta no es su función", afirma.

"La lectura es divertida y los niños así lo ven. Los libros están hechos para causar placer", sostiene el escritor.

Después de 15 años de vida, -¿cómo definiría a "La Peor Señora del Mundo", considerado por muchos su libro más exitoso?-

"Creo que ese libro sí fue como una especie de parteaguas para la escritura infantil, ya que antes eran otros temas los que se consideraban para la literatura infantil. Pienso que yo me convertí en una especie de antena que recibió este cuento y lo escribí, pero ya existía la inquietud de este tipo de historias en el ambiente. `La peor señora' sirvió para que en México se empezaran a escribir sobre muchos temas que antes no eran tomados en cuenta".

-¿Considera que el mercado de libros para niños ha crecido en los últimos años?-

"En comparación con hace 15 años, cuando se publicó `la peor señora', que fue la época en que más o menos empezaban los editores a interesarse por publicar libros para niños, ha cambiado todo. Los tirajes son más amplios; las ferias de libros, tanto la de la Ciudad de México como algunas estatales y especialmente las que se dan en escuelas, han crecido muchísimo.

"En cuanto a los escritores, éstos han aumentado en número y profesionalismo. Hoy en día un autor joven de libros para niños puede llegar a vivir de escribir, cosa que todavía no puede hacer un poeta viejo, pensando nada más que viva de sus libros. Si no hubiera lectores es seguro que no podría inventarse esto (la producción de literatura infantil) de la nada".

-¿Cree que los niños tengan los libros que esperan, que respondan a sus gustos y preferencias, o por el contrario, responden al gusto de padres y maestros?- "Existen las dos situaciones. Por un lado, no es fácil engañar a los niños y ellos seleccionan los libros que más les gustan; por el otro lado, los padres y la sociedad en general, los maestros y padres, sí le piden cierta cosas a los libros, por ejemplo, les piden muchos valores, ya que en la casa no pueden enseñar valores quieren que los libros lo hagan.

"Hay una especie de exigencia de parte de la sociedad a los escritores para que los cuentos muestren y pongan en evidencia algún valor, cosa que no sucede. Hay algunos autores que lo hacen, pero en realidad un libro no va a educar a nadie".

-¿A quiénes considera los autores emblemáticos de la nueva producción infantil en México?-
"Creo que uno de los más antiguos, sino es que el primero, fue Juan Villoro, que sacó un libro que se llama `Las Golosinas Secretas', aunque en un principio no trascendió mucho porque la primera edición fue muy chiquita. El primero que sí trascendió fue el libro del Profesor Zipper.

"Después de eso surgió una serie de autores que se dedican a escribir libros para niños: Mónica Brozón, Carlos Malpica, Vivian Manzour, Oscar Martínez, María Baranda, el mismo `Fisgón'. Y algunos otros que pertenecen digamos a la literatura para adultos, pero que de pronto se han asomado y de vez en cuando escriben algún libro para niños como David Martín del Campo, Alberto Blanco, Carmen Beullosa".

-¿Cuál es su opinión sobre el fenómeno de Harry Potter?-

"Me parece que es importante, en primer lugar esta autora encontró algo que le faltaba a la sociedad actual. Frente a un mundo tecnologizado, en donde la tecnología de punta nos hace avanzar con mucha rapidez, pero que nos ha hecho también que ya no nos sorprendamos de nada, la autora logró sorprendernos.

"Harry Potter habla de un mundo en el que no existe la tecnología, al contrario, volvemos al mundo primitivo. Pienso que la autora encontró esta especie de nostalgia por el asombro, y es que nosotros queremos regresar a esa etapa más primigenia de la fantasía. Ese ha sido el punto en el que Rowling ha logrado cautivar no sólo a niños, también a adultos de todas las culturas".

-¿Cuál es el objetivo del escritor de literatura infantil?-

"No empieza por la promoción de la lectura, ésta se da por aparte. Un escritor de literatura debe distinguirse del escritor de libros para niños. Hay quien escribe libros para niños, que tienen una moraleja, una enseñanza o valores. Pero la verdadera intención de quien escribe literatura es escribir un cuento que pueda cautivar a los niños, que les provoque placer".

Retrato Hablado

-¿Su idea de la felicidad completa?-

"Todo lo que tenga que ver con mi familia y con mi actividad profesional".

-¿Cuál es, para usted, el colmo de la desdicha?-

"Cualquier evento que tenga que ver con la salud".

-¿Cuál es su personaje histórico favorito?-

"Sócrates".

-¿Su escritor favorito?-

"Jorge Luis Borges".

-¿Su poeta favorito?-

"Saint John Pearse".

-¿Su músico favorito?-

"El Réquiem Alemán de Brahms".

-¿Los cinco libros imprescindibles?-

"Borges, Saint John Pears, Nietzche, un poema de Seferis que se llama `Helena' y pondría al Quijote".

-¿El libro de su vida?-

"Tendría que ser, por supuesto, las obras de Borges".