Karla Garza
Con la regional tradición de la "carnita asada" fueron celebradas muchas mamás en su día.
Con la regional tradición de la "carnita asada" fueron celebradas muchas mamás en su día.

"Mañanitas" y canciones alusivas a la madre sonaron afuera de las carnicerías, para amenizar la espera de los clientes mientras sus compras pasan por la parrilla.

"Llevar a comer a mamá" es culturalmente parte obligatoria del festejo, pero muchos prefieren comer en casa, pues es más familiar, como dice José Luis Sánchez mientras asan el sirloin, la costilla cargada y el T-bone que acaba de comprar para celebrar con su esposa e hijos.

Una alegre mamá lleva a casa la carne tal cual, pues asarla es parte de la convivencia: "Somos un chorro y hacemos más relajo, en casa de mi mamá festejamos todos. Es lo más fácil y rápido y, para darles gusto a todos, con la carne asada no le fallamos".

Mientras, Víctor Rodríguez, el parrillero del lugar, se afana para despejar la fila que ha ido creciendo, pese a que desde la mañana está atendiéndola a razón de unos 30 clientes por hora. Cuando su turno termine, a las siete de la tarde, seguirá asando carne, pues él también celebrará a su mamá con una parrillada "ya está mi familia ahí, ya nomás voy a llegar a asárselas y a darle su abrazo"