Un 15% de las jóvenes hispanas entran en la pubertad a los siete años, según un nuevo estudio que revela cómo las niñas estadounidenses maduran cada vez más rápido, una tendencia que preocupa a los expertos.
El anterior estudio de 1997 mostraba un desarrollo en general más tardío de los senos de las niñas, el rasgo utilizado en este nuevo análisis para medir el inicio de la pubertad de unas 1.200 chicas de entre 6 y 8 años de Cincinnati, Nueva York y San Francisco.

Las conclusiones del trabajo publicado hoy por la revista médica "Pediatrics" muestran un cambio que, según los expertos, podría atribuirse a varios factores ambientales aún por estudiar y al aumento de los índices de obesidad infantil.

Según los nuevos datos, a los siete años, un 15 por ciento de las hispanas, un grupo que no fue incluido en la anterior investigación, se adelantan en el desarrollo de sus pechos a las niñas blancas (10,4%), aunque no a las negras (23,4%).

La cifra se dobla cuando cumplen ocho años. Hasta un 31% de las hispanas inician entonces su pubertad, frente al 43 por ciento de las negras y 18,3 de las blancas.

Estos datos sugieren una pubertad cada vez más temprana en general, especialmente para las niñas blancas que han doblado los porcentajes en una década ya que en los anteriores estudios sólo un 5% desarrollaban los pechos a los siete años y un 10,5% a los ocho.

El debate sobre por qué cada vez las jóvenes maduran antes está sin resolver y ha preocupado durante la última década a los expertos por los efectos psicológicos y para la salud de las adolescentes.

Desde el punto de vista emocional y social, vivir en un cuerpo de mujer con una mentalidad y entorno todavía infantil puede acarrear más depresiones o desórdenes alimentarios, según los expertos.

Además, los psicólogos advierten de los trastornos derivados de una actividad sexual más temprana y de sus consecuencias para ellas, como que chicos mayores muestren interés en ellas.

La salud física es la otra gran preocupación de los expertos porque hacerse mujer más joven puede traducirse también en un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Esto se debe a que una exposición hormonal durante más tiempo a lo largo de la vida aumenta la posibilidad de más tumores, ya que estos se alimentan de las hormonas que el cuerpo produce durante la menstruación.

Sobre el origen de esta nueva tendencia, el consenso médico más amplio sugiere que el sobrepeso de más jóvenes es determinante, porque la masa corporal puede producir hormonas como la leptina, que aceleran la maduración de las jóvenes.

Pero otros estudios también apuntan hacia las condiciones ambientales, como la cantidad de químicos a las que están expuestas las niñas, porque este tipo de sustancias podrían tener los mismos efectos que las hormonas sobre el cuerpo.

Como sugiere en CNN Gary Berkovitz, profesor de endocrinología pediátrica de la Universidad de Miami, uno de esos posibles elementos podría ser el Bisfenol-A, un componente que se encuentra en muchos productos de plástico duro.

Para el autor principal del estudio, el doctor Frank M. Biro, los resultados de la investigación son una advertencia para padres y médicos para que estén atentos al crecimiento de los jóvenes.

"Creo que necesitamos reflexionar sobre a qué cosas exponemos nuestros cuerpos y los cuerpos de nuestros hijos. Esta es una forma de llamar la atención y tenemos que prestar más atención a esto", señaló Biro.

De momento no se ha determinado por qué la raza determina el reloj de la pubertad. Anteriores investigaciones ya han manifestado estas evidencias que sugieren que negras e hispanas maduran en general antes que las blancas, pero los motivos continúan sin esclarecerse.