Jorge Alejandro Medellín / El Universal
Cd. de México.- Antes había que conseguir un contacto, alguien de confianza y muy metido en el negocio, como para llegar, tocar una puerta y discretamente pagar por la yerba, por la grapa de coca, la tacha o el ácido, en una tiendita.
Ahora sólo basta hacer click con el mouse de la computadora para cerrar el trato, acordar la hora de entrega, explicarle al enlace virtual cómo va el cliente vestido y llegar con anticipación a la explanada de la estación del metro Insurgentes para entregar el dinero y recibir la droga.

Esto ocurre al menos entre 200 y 300 veces al día y no sólo en este punto, advierte el diputado local perredista Humberto Morgan Colón.

La venta de drogas por internet en la ciudad de México tiene un incipiente antecedente en 2002. EL UNIVERSAL documentó denuncias de transacciones de estupefacientes a través de foros en sitios web.

En ellos se ofrecía a los consumidores el producto y se les daban números de teléfonos celulares a los que se debía llamar para concretar la cita. El "punto de venta" es desde entonces la glorieta del metro Insurgentes, a espaldas del edificio de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF).

En ese lugar se encuentra también la Agencia 5 del Ministerio Público que atiende casos relacionados con delitos del fuero federal, como el tráfico de drogas y venta de drogas.

Esta red de distribución se ha extendido hasta las calles de Tepito e incluso a zonas como las de Polanco y San Angel, añade el diputado local.

Crecimiento explosivo

Como presidente de la Comisión de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Humberto Morgan ha investigado junto con otros colaboradores este fenómeno en la capital.

Explica que esta forma de venta de droga está creciendo rápidamente en el DF, Guadalajara y Monterrey.

"En las últimas semanas esto se ha agravado porque a través de distintas páginas de la web, sobre todo en algunas dedicadas a los amantes de la música electrónica, se pueden encontrar mensajes en foros y chats en los que se ofrecen mariguana, cocaína, éxtasis, hasta nuevas drogas como los denominados ajos".

Esta droga es un potente sicoactivo "que va a desplazar en unos meses al éxtasis; hay varias versiones y se les conoce como 2-JC y Special-Key", advierte Morgan.

Explica que el modo de operar de quienes venden las drogas es darse a conocer en páginas de chat o en foros de rave, ofreciéndole a los cibernautas "los mejores ácidos y éxtasis".

El contacto deja un número de teléfono para establecer comunicación e iniciar la venta de las drogas, cuyos precios van de los 50 y 60 pesos hasta los 150 o 200 por grapa de cocaína. Los vendedores de droga en esta modalidad también citan a sus clientes en lugares cercanos a Tepito para evitar los operativos policiacos.

En uno de estos sitios web, detalla Morgan, se le explica a los jóvenes no sólo "la bondad" y carácter inofensivo de las drogas, sino también qué ingredientes o productos pueden conseguir sin receta médica para elaborar sus propias drogas de baja potencia cuando no tengan dinero para comprarlas en la calle.

No sólo eso, añade el perredista, una de estas páginas tiene mensajes cifrados que podrían corresponder a transacciones más complejas.

La "novedad" de este sitio, dice, es que también se está promocionando un nuevo tipo de droga sintética o de diseño conocida como ajo, con una potencia, duración y fuerza adictiva superior a la de las metanfetaminas.

En los próximos días, Humberto Morgan y un grupo de legisladores harán un nuevo llamado a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) para que "suscriban un convenio y hagan un diagnóstico y evaluación del problema que además se ha extendido a otras ciudades del país".

Este es un tema que se ha ido desdeñando, que tiene muchas aristas y en el que se debería estar legislando a nivel local y federal, dice el diputado.