Washington, EU.- La violencia doméstica se considera, habitualmente, como algo que le ocurre solo a las mujeres, pero casi el 30 por ciento de los hombres dice que ha sido víctima de ella, según una encuesta que publicó la revista American Journal of Preventive Medicine.
"La violencia doméstica que sufren los hombres está poco estudiada y a menudo está oculta, casi tanto como se ocultaba la violencia contra las mujeres hace una década", dijo el autor principal del estudio Robert Reid, del Centro para Estudios de la Salud Group Health en Seattle (Washington).

Los investigadores encuestaron por teléfono a más de 400 hombres adultos que eran pacientes en Group Health y encontraron que casi el 30 por ciento había sido víctima de la violencia doméstica en algún momento de sus vidas.

La extensión de la violencia doméstica contra los hombres no es un fenómeno exclusivo de EE.UU.: la Encuesta de Crímenes del Reino Unido en el período 2001-2002 encontró que casi el 20 por ciento de los incidentes fue denunciado por víctimas masculinas, y que en la mitad de estos casos el abuso provenía de una mujer.

Para el estudio del Group Health, los investigadores incluyeron en la violencia doméstica las bofetadas, los golpes, puntapiés y el abuso no físico como las amenazas, las frases continuamente despectivas o insultantes, o la conducta controladora.

El artículo señaló que estudios anteriores dan sustento a la nueva investigación y encontraron que los hombres, a menudo, pueden ser renuentes a usar la fuerza física para defenderse, y es poco probable que denuncien el abuso.

La encuesta dirigida por Reid determinó que los hombres más jóvenes son dos veces más proclives a denunciar un abuso reciente que los hombres mayores de 55 años de edad.

"Puede que esto se deba a que los hombres de más edad son más renuentes a hablar del asunto", señaló Reid.

Entre los resultados de la encuesta está que el 5 por ciento de los hombres indicó una experiencia de violencia doméstica en el último año y casi el 30 por ciento dijo que les había ocurrido en algún momento de sus vidas.

Los investigadores determinaron que la violencia doméstica tiene consecuencias graves y de largo plazo sobre la salud mental de los hombres.

"Es probable que en la violencia doméstica las mujeres sufran más abuso físico que los hombres", apuntó Reid. "Pero el abuso no físico también puede hacer un daño duradero".

Los síntomas de depresión fueron casi tres veces más comunes en los hombres mayores que habían experimentado abuso que entre quienes no lo sufrieron, y la depresión era aún más grave entre los hombres que habían experimentado abuso físico.

Uno de los mitos comunes acerca del abuso que sufren los hombres es que la persona afectada tiene libertad para irse de la relación abusiva.

"Sabemos que muchas mujeres encuentran difícil el salirse de una relación abusiva especialmente si tienen hijos y no trabajan afuera de la casa", dijo Reid.

"Lo que nos sorprendió fue encontrar que la mayoría de los hombres en situaciones de abuso también se quedan en la pareja a pesar de múltiples episodios durante muchos años", añadió.

Otro mito, agregó, es que si se ignora el abuso éste desaparecerá, pero la encuesta encontró que los "médicos pocas veces le preguntan a sus pacientes masculinos sobre el abuso, y los pacientes casi nunca hablan de ello. Muchos hombres abusados están avergonzados porque la sociedad espera que ellos sean recios y estén al mando".