Excélsior
Arturo Damm Arnal, analista económico y académico de la Universidad Panamericana, la dependencia del gobierno mexicano sobre los ingresos que genera la venta de hidrocarburos debe eliminarse cuanto antes.
México, D.F..- La Sonda de Campeche, que alberga a los yacimientos Cantarell y Ku-Maloob-Zaap, ha sido uno de los principales contribuyentes fiscales del país durante los últimos 30 años, y por eso es urgente concretar la "despetrolización" de las finanzas públicas del país, señalan especialistas.

Arturo Damm Arnal, analista económico y académico de la Universidad Panamericana, la dependencia del gobierno mexicano sobre los ingresos que genera la venta de hidrocarburos debe eliminarse cuanto antes.

"Lo que sí queda muy claro es que independientemente de cual vaya a ser el futuro del petróleo, las finanzas del gobierno tienen que `despetrolizarse'", destacó.

Además de la debilidad estructural que se ha generado en las finanzas del país, esa dependencia gubernamental ha afectado negativamente los proyectos de inversión de Pemex, que sigue siendo una empresa que genera grandes ingresos y utilidades antes de impuestos.

En ese sentido, Damm Arnal explicó que es importante avanzar en los cambios estructurales que le permitan a Petróleos Mexicanos (Pemex) extraer las reservas de crudo que se encuentran en las aguas profundas del Golfo de México.

"Lo que falta son los recursos para poder producir ese petróleo, pero hay una reglas del juego totalmente obsoletas en nuestro país que el impiden a Pemex, entre otras cosas, asociarse con empresas privadas, sobre todo de capital extranjero", mencionó.

De acuerdo con Pemex, Cantarell ha sido el proyecto individual de mayor dimensión y complejidad que ha emprendido en toda su historia, mismo que fue descubierto casualmente por el pescador Rudesindo Cantarell.

Localizado en la Sonda de Campeche, ese activo integral está formado por cinco campos petroleros, denominados Akal, Chac, Kutz, Nohoch y Sihil, con una extensión aproximada de 15 mil 500 kilómetros cuadrados.

El primer barril de petróleo del yacimiento considerado súper gigante se produjo en el pozo Cantarell 1-A el 23 de junio de 1979, que fue perforado en un tirante de agua de 30 metros y a una profundidad de mil 200 metros, con un promedio de producción de cuatro mil 290 barriles diarios.

Para diciembre del mismo año, la producción aumentó a un promedio de 239 mil barriles por día.

Cantarell representó 36.7 por ciento de la producción total de petróleo de los ochenta, 40.8 por ciento de los noventa y 54.7 por ciento entre 2000 y 2008.

En 2004, el país alcanzó su cifra récord de producción con un promedio de tres millones 383 mil barriles diarios, y su dependencia de Cantarell alcanzó también niveles históricos, con 63.2 por ciento de la producción total.

Sin embargo, a partir de enero del presente año dejó de ser el principal yacimiento productor del país, para dejar la posición de honor a Ku-Maloob-Zaap, un complejo de campos también ubicado en la Sonda de Campeche.

Al mes de mayo anterior Cantarell produjo un promedio de 753 mil toneles diarios, mientras que se extrajeron 803 mil barriles por día de Ku-Maloob-Zaap.

Damm Arnal destacó que es importante analizar cuál será el futuro de la industria petrolera mexicana en un horizonte de muy largo plazo.