Foto: Vanguardia/El Universal
El Universal
A poco más de un año de la muerte del fotógrafo, hoy inauguran cuatro muestras que dan cuenta de sus emblemáticas imágenes y de su labor detrás de la lente
México, DF. Las cuatro exposiciones que esta noche se inauguran en la Fundación María y Héctor García no sólo reflejan cómo trabajaba Héctor García, sino que le quieren mostrar al público el rescate e investigación del archivo que allí se conserva.

La cifra de un millón 700 mil imágenes en alrededor de 30 mil rollos expresa la enorme cantidad de materiales retratados por García, pero no alcanza a hacer justicia de la diversidad de temas, series, personajes, acontecimientos, fenómenos culturales y naturales, campañas políticas y transformaciones del país que él registró. Lo que García hizo, cómo lo hizo y hasta dónde llegó, está también presente en ese archivo.

De ahí que se pueden ver junto a las fotografías, cámaras, lentes, carretes, rollos, boletos, e incluso aparece la Vespa que le facilitó moverse por toda la ciudad.

"El archivo es un documento muy grande -cuenta su viuda, María García-, una cantidad enorme de negativos de eventos, de cosas que pasaban en la ciudad, manifestaciones, artistas, de todo. Sus viajes fueron muchos. Fotografió a todos los grandes pintores y a los grandes escritores, los ejes viales, el terremoto; hizo libros sobre los indios de México con Fernando Benítez, y libros de arquitectura. Andaba en todos lados, le interesaban muchas cosas y lo fotografiaba todo: la pobreza de la ciudad, los campesinos, Zacatecas, Veracruz, la carretera del Sureste, el nacimiento de Baja California, Pemex (donde trabajó 25 años), el nacimiento de Ciudad Universitaria, los murales, es enorme el material".

"Pata de perro"

García falleció el 2 de junio de 2012 y el próximo 23 de agosto cumpliría 90 años (nació en esta ciudad en 1923). Las dos fechas enmarcan el homenaje nacional que comprende las cuatro exposiciones y un ciclo de conferencias; todas las actividades se llevarán a cabo en la sede de la Fundación, en la calle Cumbres de Maltrata. Este 2013 se cumplen cinco años de vida de esta fundación que lleva el nombre de Héctor y de María; ella es autora de una obra fotográfica con un marcado acento abstracto y al lado de Héctor García fue artífice de la conservación de muchos de los materiales que ahora se exponen.

En tres pisos de la sede se pueden ver las cuatro muestras agrupadas bajo el tema "Documentando el siglo XX", que son resultado de las investigaciones realizadas a lo largo de este año en el archivo; "Iconos", "Ojo. Una revista que ve", "1968. Contexto social y político" y "F2.8 La vida en un instante". "Iconos" toma cinco de sus más grandes imágenes y los documentos o contextos que les rodearon pues muchas de éstas fueron retomadas en campañas informativas. Se trata de las fotos Nuestra señora sociedad, Niño en el vientre de concreto, Cartucho quemado, Siqueiros tras las rejas y Niño del machete.

Gabriela González Reyes, directora del archivo de la Fundación, explica que las cuatro exposiciones reflejan la diversidad de ese acervo que se ha ido organizando, aunque ya tenía cierta clasificación.

"María es quien guarda todos estos materiales, pensó que algún día se iban a utilizar, seguramente la gente le preguntaba ¿para qué guardas tanta basura? Pues ahora eso contextualiza la historia de Héctor García y la historia de la fotografía en México. A partir de que María se integra a Foto Press (agencia creada por él en los años 50), ella conserva invitaciones, carteles, manuales de las cámaras, cartas entre colegas, por ejemplo entre Nacho López y Héctor", describe Gabriela González.

En la sede de la fundación se guarda una parte de los materiales, sin embargo no todos se han trasladado a ese sitio, pues no se cuenta con las bóvedas con las condiciones de temperatura y humedad que un archivo de estos exige.

La investigación en los archivos ha dado pie a hallazgos como el del segundo número de Ojo. Una revista que ve, cuya existencia era desconocida por casi todos.

El primer número de esa revista es justamente tema de una de las exposiciones; fue una publicación entre García y Horacio Quiñones donde mostraron al público -porque la prensa entonces no lo publicó- detalles e imágenes de los movimientos sociales en 1958.

En la conservación del archivo, en la Fundación trabajan tres personas, así como algunos practicantes. Es una labor que demanda mucho tiempo y dedicación.

"No hay políticas culturales para el manejo de los archivos en México -advierte Gabriela González-. En otros países, los archivos de fotografía son patrimonio nacional. Es muy caro conservarlos y lo más caro es el trabajo de clasificación".

Actualmente, el trabajo en el archivo se concentra en la sistematización con un objetivo: "que el archivo de Héctor García pase de ser privado a ser un archivo público"; afirma González, quien también explica: "El chiste no es conservar por coleccionar, sino que el fin último es la investigación, la interpretación, que los investigadores puedan venir".

Conscientes de la importancia de preservar archivos, esta Fundación e instituciones como el INAH, el INBA, el Centro de la Imagen y la Fundación Televisa, entre otras, trabajan para conseguir un ISO, con la finalidad de clasificar las fotografías bajo un estándar.

Las exposiciones se inauguran esta noche a las 19 horas en la Fundación María y Héctor García, que se ubica en Cumbres de Maltrata 581, Segunda Colonia del Periodista. Mayores informes en http://www.fundacionarchivohectorgarcia.net