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Cd. de México.- La Central de Abastos, esa pequeña ciudad donde olores, sabores y colores se conjuntan con el ir y venir de más de 400 mil personas al día, lo que la convierte en el sitio de distribución de alimentos más grande del mundo, es captada por siete fotógrafos mexicanos y extranjeros cuyo trabajo fue inaugurado hoy en la Galería Abierta de las Rejas de Chapultepec.
"La Central de Abasto más grande del mundo: XXV aniversario" es el nombre de la exposición inaugurada por la secretaria de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, Elena Cepeda de León; el director del centro comercial, Raymundo Collins, y los artistas de la lente participantes.

Ellos son: Lizeth Arauz, Jerónimo Arteaga, Gabriel Batiz, Arturo García Campos, Jerónimo Hagerman, Mark Powell y Jean-Gérard Sidaner

La muestra que reúne alrededor de 50 imágenes de gran formato muestran al observador no sólo las diversas formas de vida de los cerca de 70 mil trabajadores agrupados en más de cinco mil negocios, sino también la diversidad de colores y texturas que existen no sólo en aquella zona sino en la naturaleza o en la vida cotidiana.

En el acto, Elena Cepeda expuso que el propósito de montar esta exposición en las Rejas de Chapultepec es que la gente conozca el trabajo tan intenso que se hace en el lugar, así como la aplicación de nuevas tecnologías en el lugar, a fin de mejorar su eficiencia y ofrecer mayor seguridad a los usuarios.

Con la representatividad del jefe del Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrad, Cepeda de León dijo que a 25 años de su inauguración la Central de Abasto se ha logrado consolidar no sólo como el centro alimentario más grande del mundo, sino como el segundo lugar financiero más importante del país, después de la Bolsa Mexicana de Valores.

"Las vistas desde todos los ángulos nos muestran los diferentes aspectos de su vida cotidiana, los muchos retratos que son parte de su historia; el arte de la fotografía captura con un ojo mágico imágenes que se convierten en memoria", externó.

El patrimonio físico de la Central de Abasto, pero también el simbólico, como es el caso de esta exposición, ahondó, muestra al espectador aspectos que reflejan el espacio y la actividad de una de las funciones vitales de la vida cotidiana: el abasto.

Esta exposición fotográfica, expuso, es una muestra de la vida de la Central de Abasto de fines del siglo XX y principios del XXI y, quizá, cuando cumpla 50 años, estas gráficas serán vistas desde un punto de vista diferente.

La muestra forma parte de las celebraciones por el 25 aniversario de la Central de Abasto, considerado un mercado mayorista que surgió como respuesta a las necesidades de abastecimiento de una capital que crece vertiginosamente.

Ubicado al Oriente de la Ciudad de México, la Central de Abasto ocupa 340 hectáreas de terreno en el que se encuentran asentados cinco mil negocios que mueven 20 mil toneladas de alimentos cada día, transportados por más de dos mil trailers y 57 mil vehículos.

De acuerdo con Collins Flores, la Central de Abasto no cuenta con un presupuesto por institución gubernamental alguna, se maneja con ingresos autogenerados y diariamente se registra un movimiento de entre 300 mil y 500 mil personas.