Aurora Zepeda/Excélsior
Mediante una petición de información de Excélsior al Tribunal Electoral, resulta que en sus primeros seis meses de labores, Edmundo Jacobo recibió seis amonestaciones por parte de los magistrados por excederse en sus facultades en diversos casos.
México, D.F. .- Al menos seis amonestaciones por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), dos altos directivos del IFE que renuncian por diferencias con el secretario ejecutivo, y el rechazo de la mayoría del Consejo General a proyectos de resolución propuestos por esta misma autoridad, son el saldo de la actuación de Edmundo Jacobo, a nueve meses de su ingreso al Instituto.

Mediante una petición de información de Excélsior al Tribunal Electoral, resulta que en sus primeros seis meses de labores, Edmundo Jacobo recibió seis amonestaciones por parte de los magistrados por excederse en sus facultades en diversos casos.

Por ejemplo, en el SUP-RRV-0006-2008 con fecha de 20 de agosto del año pasado el representante legal del gobierno de Baja California Sur, Ramón Alejo Parra Ojeda, pidió al secretario revisar su decisión de dar vista a la Unidad de Fiscalización para iniciar un procedimiento sancionador en contra del gobernador Narciso Agúndez por presunta utilización de recursos públicos para realizar proselitismo y campaña.

Según la sentencia del TEPJF, "el secretario del Consejo General del Instituto Federal Electoral, sin atribución legal alguna, decidió dar al recurso de revisión interpuesto por Ramón Alejo Parra Ojeda el trámite de recurso de apelación".

El documento señala que el secretario no tiene atribuciones legales para reconducir la vía del recurso de revisión que le plantearon a la de apelación.

Se agrega que Edmundo Jacobo tenía que haber avisado a su superior jerárquico del recurso de revisión y que, "en consecuencia, esta Sala Superior concluye que el secretario del Consejo General violentó el principio de legalidad a que se encuentra obligado, por separar su actuación de los cauces legales, específicamente, por haber determinado sin atribución legal alguna cambiar de vía el recurso de revisión interpuesto por el hoy actor".

Por lo tanto, dice el documento, "se amonesta al secretario del Consejo General del Instituto Federal Electoral, para que en lo futuro se abstenga de incurrir en ese tipo de conductas".

Igual determinación decidieron los magistrados del tribunal en cinco asuntos que involucraban revisiones solicitadas por el PRD, el ayuntamiento de Lerdo de Durango y las radiodifusoras Anahuac Radio S.A. e Impulsora Radial del Norte. En estos casos también se amonesta al secretario Edmundo Jacobo por tomar decisiones sin tener atribución legal para ello.

En tanto, a fines del año pasado y febrero de este año, dos altos directivos del IFE renunciaron por tener "diferencias" con el secretario en pleno proceso electoral.

El primero fue Fernando Agiss, quien se desempeñaba como director de Prerrogativas y Partidos Políticos, renuncia que ocurrió en la segunda quincena de octubre.

El segundo fue el coordinador Nacional de Comunicación Social, Néstor Martínez Cristo, quien presentó su renuncia al término de la primera quincena de febrero.

Además, resalta el revés que recibió el proyecto de resolución que propuso el secretario ejecutivo para multar a las televisoras con 11 millones de pesos por haber acumulado en bloques los spots de los partidos durante el inicio de la precampaña, ponerles cortinillas y haber interrumpido juegos deportivos.

El rechazo total de cinco consejeros y el parcial de otros tres al proyecto de Edmundo Jacobo se dio a pesar de que los consejeros electorales acompañaron en todo momento al secretario durante el procedimiento especial sancionador que se inició en contra de las televisoras. Sin embargo, el dictamen final nunca fue conocido por los consejeros, quienes argumentaron en sesión pública que sólo uno de los tres argumentos para multar se actualizaba, por lo que se propuso el sobreseimiento de los dictámenes.

Edmundo Jacobo fue nombrado secretario ejecutivo el pasado 5 de junio de 2008, en medio de cuestionamientos por su inexperiencia para asumir el cargo ejecutivo más importante dentro del Instituto Federal Electoral.