Existen doce meridianos principales que atraviesan el cuerpo y están conectados entre sí, formando un circuito cerrado. En la figura de la foto se pueden ver marcados los puntos de acupuntura. Foto DPA
Laura del Río/DPA
"En medicina china no existen enfermedades sino manifestaciones de síntomas", explica Alfredo Lorite.
Madrid, España .- Migrañas, alergias, vértigos, alteraciones del sistema digestivo y cutáneo, contracturas... Son algunos de los problemas que pueden tratarse con acupuntura, una milenaria técnica china cuya eficacia está reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) pero sobre la que aún existe bastante desconocimiento en Occidente.

"En España (y otros muchos países) estamos mal informados respecto de las patologías que se suelen tratar", explica Alfredo Lorite, director de Comunicación de la Escuela Superior de Medicina Tradicional China (MTC) Guang An Men. "La gente piensa que la acupuntura es para adelgazar o para dejar de fumar, pero tiene un campo de aplicación muy grande".

Utilizada en China desde hace al menos 2.500 años, la acupuntura consiste en la estimulación de puntos normalmente situados en los meridianos, unos canales que atraviesan el cuerpo y por los que circula la energía vital, el Chi (o Qi).

Hay doce meridianos principales que atraviesan el cuerpo y están conectados entre sí, formando un circuito cerrado. Por eso, se puede actuar sobre una zona desde otro punto alejado. Por ejemplo, las migrañas se tratan aplicando acupuntura en puntos de los pies mientras que los puntos relacionados con el estreñimiento o las náuseas están localizados en los brazos.

"En medicina china no existen enfermedades sino manifestaciones de síntomas. Una enfermedad no es sino una causa de un desorden o desequilibro que tenemos en nuestro organismo", explica Alfredo Lorite.

El tratamiento con acupuntura, y en general con medicina china, parte del diagnóstico, que se evalúa principalmente a través de la toma del pulso y de la observación de la lengua. A partir de ahí, los profesionales escogen la combinación de puntos en la que es necesario actuar y la técnica más apropiada.

Y es que si bien el más conocido es el tratamiento con agujas finísimas y estériles, existen otras variantes que aplican la misma teoría: como la moxibustión, en la que se aplica el calor de la combustión de la planta moxa; la digitopuntura, basada en la estimulación de los puntos de acupuntura con los dedos o la electroacupuntura.

Los niños, especialmente sensibles a las agujas, pueden ser tratados con semillas de mostaza que se adhieren en puntos de la oreja o con otras especialidades de la medicina china, como con tuina (masaje terapéutico chino) o con fitoterapia (tratamiento con plantas medicinales). De hecho, en muchas ocasiones se combinan varias de estas técnicas. Como en los tratamientos paliativos de los efectos negativos de la quimioterapia, en los que se emplea la acupuntura unida a la fitoterapia.

Además de un amplio abanico de patologías y dolencias, esta especialidad de la medicina china puede usarse también como anestésico, desde la odontología hasta operaciones complicadas. Aunque, como explica Lorite, "con las anestesias tan buenas que hay hoy en día, ha caído en desuso". Y aunque el embarazo es una de las pocas ocasiones durante las que no está recomendada, la estimulación con acupuntura puede facilitar el parto y conseguir incluso que el feto cambie de postura.

Mientras que en China la acupuntura se combina con normalidad con la medicina facultativa, fuera del país asiático no siempre cuenta con las mismas facilidades. En Reino Unido, Holanda, Portugal o Estados Unidos su uso está muy extendido y bastante reconocido y regulado. Pero en países como España, en teoría sólo puede aplicarse por un médico o personal sanitario.

"Desde la fundación europea de Medicina China estamos defendiendo que sea una actividad sanitaria pero también que haya que seguir una formación específica de calidad", explica el representante de la Escuela Guang An Men, donde los alumnos cursan cuatro años de estudios.

"Cada vez son más los médicos que derivan a sus pacientes a la acupuntura para determinados problemas", explica Lorite. Sobre todo para tratar dolencias como las provocadas por la artritis, artrosis, lumbalgias, o ciáticas. Aunque raramente recomiendan a un especialista concreto.

Por eso, lo importante a la hora de recibir tratamiento con acupuntura es que lo proporcionen profesionales "debidamente formados", insiste Lorite. Y respecto a su uso, hace suyas las palabras del profesor chino Hailiang Saebeby, colaborador de la escuela Guang An Men: "Patología aguda: al hospital. Patología crónica: medicina china".