Según las autoridades, Hossein Ali Khoshnevisrad, de 55 años, y su compañía, Ariasa, compraron en EU motores de helicópteros y cámaras de alta tecnología para cazabombarderos, y exportaron ilegalmente estos productos a Irán mediante empresas en Malasia, Irlanda y Holanda.
Washington, EU.- Las autoridades judiciales estadounidenses acusaron hoy a un empresario iraní de exportar ilegalmente, a través de empresas en terceros países, tecnología militar a su país, informó hoy el Departamento de Justicia.

Según las autoridades, Hossein Ali Khoshnevisrad, de 55 años, y su compañía, Ariasa, compraron en EU motores de helicópteros y cámaras de alta tecnología para cazabombarderos, y exportaron ilegalmente estos productos a Irán mediante empresas en Malasia, Irlanda y Holanda.

Al parecer, algunos de los productos fueron enviados a una empresa militar iraní que, según el Gobierno de EU., pertenece o está bajo control de entidades vinculadas con el programa nuclear y de misiles balísticos en Irán.

Los cargos contra el empresario, presentados en un tribunal de San Francisco (California), son producto de una investigación por parte de agentes federales de EU por las transacciones que éste presuntamente realizó entre enero y diciembre de 2007.

Khoshnevisrad fue arrestado el pasado 14 de marzo luego de su llegada al aeropuerto internacional de San Francisco en un vuelo comercial desde el exterior.

El empresario afronta dos cargos por la exportación ilegal de productos estadounidenses y dos por conspirar para la exportación de esos bienes, en violación de una ley que prohíbe transacciones con Irán.

De ser declarado culpable, Khoshnevisrad podría recibir una sentencia máxima de 20 años en prisión.

Según las autoridades estadounidenses, entre enero y diciembre de 2007, Khoshnevisrad y Ariasa instruyeron a una empresa en Irlanda a que comprara varios motores de helicópteros modelo 250 de la compañía Rolls Royce en Indiana. Los motores son utilizados ahora con más frecuencia en helicópteros civiles y militares.

En 2007, la empresa irlandesa, que no fue identificada, compró con engaños un total de 17 de esos motores por unos 4,27 millones de dólares, argumentando que serían utilizados por esa y otras compañías ficticias.

Los motores salieron de EU con destino a una dirección en Malasia, donde después fueron enviados a Irán a varias empresas, entre éstas la empresa de aviones HESA, en la lista negra del Departamento del Tesoro por sus vínculos con la proliferación de armas de destrucción masiva.

Según el Departamento del Tesoro, HESA está bajo el control del ministerio de Defensa iraní y la división de logística de las Fuerzas Armadas, y ha dado apoyo a la Guardia Revolucionaria iraní.

Además, Khoshnevisrad y Ariasa lograron en 2006 la compra y exportación a Irán, a través de una empresa holandesa, de once cámaras panorámicas de alta tecnología, hechas en Pensilvania y que las Fuerzas Armadas de EU utilizan en los cazabombarderos y aviones de vigilancia, incluyendo el cazabombaderos F-4E, que también es utilizado por los militares iraníes.