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Chilpancingo, Gro.- De llegar a imponerse por la fuerza el proyecto de la presa La Parota, más de 48 organizaciones sociales aglutinadas en la Asamblea popular de Pueblos de Guerrero (APPG) saldrían en defensa de los derechos de los campesinos.
En la APPG son incluidos los grupos armados como el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) que operan en Guerrero y que se manifiestan a favor de la defensa de poco más de 17 mil hectáreas que quedarían sepultadas el agua.

Nicolás Chávez, uno de los dirigentes de la APPG, dijo que La Parota representa la soberanía del estado de Guerrero, los derechos de los campesinos guerrerenses más pobres, el único sostén de miles de familias campesinas pobres, "y una imposición por la fuerza militar y policiaca, no sería tolerada y nos sumaríamos a la lucha del Consejo de Ejidos y Comunidades de La Parota (CECOP), como ya lo estamos".

Dijo en cuanto a los grupos armados, que de llegar a darse una imposición en la que haya desaparecidos, muertos y encarcelados, "creemos que la reacción sería inmediata porque ellos -el EPR y el ERPI, entre otros-, están pendientes de las acciones que emprenda el gobierno estatal y federal en contra de la gente pobre".

Aseguró que de llegar a imponerse por la fuerza el proyecto hidroeléctrico de La Parota, sin agotar los recursos legales, "la lucha armada jugaría un papel importante en la respuesta que den los campesinos al despojo de sus tierras".

Indicó que la posición del CECOP de no a la construcción de la presa La Parota, "es la posición que comparten las organizaciones que formamos parte de la APPG".

Por su parte Marco Antonio Suástegui, dirigente del CECOP. Entrevistado por teléfono, advirtió a los gobiernos estatal y federal de cualquier intento de imponer la presa La Parota, con la amenaza de " un baño de sangre porque tendrán respuesta de nuestra parte, porque hemos dicho desde un principio que nuestras tierras no están en venta, no se venden".