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México.- El país retrocedió una década en el combate a la contaminación como resultado de la circulación de autos usados de procedencia extranjera, señaló el presidente del Instituto Nacional de Ecología (INE) Adrián Fernández Bremauntz.
Explicó que mediante un acuerdo en materia ambiental suscrito entre la Semarnat y el gobierno de California se impulsan seis medidas para abatir la contaminación en México, entre ellas detener la importación de vehículos de esa índole.

Al participar en el taller de Retroalimentación de Información con Medios de Comunicación, Fernández Bremauntz recordó que cada auto "chocolate" contamina cien veces más que uno nuevo, por lo que el INE dará una lucha frontal y demostrará los efectos negativos que las unidades de ese tipo provocan en la salud de la población.

Alertó que junto con la modernización del parque vehicular el país debe buscar medidas alternativas de transporte público masivo como el Metrobús, pues de lo contrario se contará con aire limpio, pero con ciudades "estranguladas" por el gran número de coches.

Se pretende, detalló, modificar el decreto de importación de vehículos emitido en 2005, a fin de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) exija que los autos que ingresen al país cumplan con una verificación ambiental.

A su vez, la directora de Investigación sobre Contaminación Urbana Regional y Global del INE, Leonora Rojas Bracho, recordó que 27 millones de personas en México viven en ciudades con mala calidad de aire, de las 65 millones que se ubican en zonas urbanas.

Sostuvo que existen evidencias de que la mala calidad del aire en México aumenta tres veces más el riesgo de infarto, así como los problemas de la disminución de la actividad pulmonar y de asma.

Rojas Bracho recordó que 80 por ciento de las emisiones contaminantes en la zona metropolitana del valle de México son producidas por autos particulares, mientras que los coches con tecnologías recientes son cien veces menos contaminantes que los anteriores a 1990.

Recordó la facilidad con la que se permitió el ingreso al mercado nacional de camionetas de diversos tipos durante la década de los 90, pues mientras en el país se podían adquirir en 60 mil pesos, en Estados Unidos la misma unidad costaba 10 mil.