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México.- El líder disidente de trabajadores de la mina de Cananea, Sonora, Francisco Hernández Gámez, advirtió que la economía de ese centro de trabajo está colapsada por la huelga que estalló la sección 65 del sindicato minero que encabeza Napoleón Gómez Urrutia el pasado 30 de julio.
Señaló que los mineros mantienen la huelga engañados por el sindicato minero, sin advertirles que en caso de que el Grupo México gane la revisión de la suspensión contra la inexistencia del movimiento, los contratos colectivos quedarán cancelados automáticamente.

"Los trabajadores perderíamos todos nuestros derechos laborales, liberando a la empresa de toda responsabilidad", dijo, al destacar que lo más lamentable que es que la gente de Gómez Urrutia a sabiendas de que la resolución definitiva podría demorar dos o tres meses, oculta el riesgo de dejar sin empleo a los mineros.

Al acudir a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para complementar la documentación necesaria para el registro del Sindicato Minero Independiente de Cananea, el cual encabeza, subrayó que los trabajadores son engañados para mantener la huelga, a pesar de la afectación económica a su centro de trabajo.

Afirmó que el futuro de los trabajadores de Cananea está en peligro y los últimos en saberlo son los propios mineros que son manipulados por los dirigentes locales de la sección 65, "quienes arriesgan el futuro de nuestras familias al meternos en una apuesta de largo plazo que podemos perder".

Destacó que Gómez Urrutia tiene a los mineros en "un callejón sin salida", pues los engaña diciendo que con la huelga lograrán mayor salario y prestaciones, situación que calificó como una intransigencia e irresponsabilidad del dirigente minero y de sus abogados, al obligar a los trabajadores a mantener el paro.

El dirigente opositor a Gómez Urrutia dijo que de acuerdo con su experiencia laboral, por estrategia, los sindicatos nunca solicitan suspensión de los actos en caso de declaratoria de inexistencia de las huelgas y acatan la resolución de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje de regresar a trabajar.

Agregó que "para impugnar el laudo se interpone un amparo directo después de la incorporación de los trabajadores a sus labores, y posteriormente, si el fallo es favorable, salen nuevamente a huelga para obtener los beneficios que se buscaban al estallarla".