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La negativa de la provinciacanadiense de Alberta a participar en la Iniciativa Climática Occidental (WCI), emprendida por estados y provincias vecinas, afectará sus exportaciones de electricidad, indicaron analistas.
Siete estados estadunidenses -Washington, Oregon, California, Arizona, Nuevo México, Montana y Utah- y tres provincias canadienses
Columbia Británica, Manitoba y Québec- son miembros de la WCI, y sus representantes se reúnen este miércoles en Salt Lake City.

El objetivo es discutir un plan de ejecución de metas de reducción de gases de efecto invernadero en fuentes estacionarias de todo tipo, y fijar precios para las emisiones y créditos de este tipo de contaminantes.

El objetivo de la WCI es reducir la emisión de Gases a Efecto Invernadero (GEI), crear un registro para verificar, manejar y otorgar créditos por reducción de GEI, y promover el uso de energías limpias en la región.

Esta es una importante iniciativa a nivel de estados y provincias que se espera cubra los tres países de América del Norte, según las fuentes ecologistas y gubernamentales de Québec y Colombia Británica.

En el sector de la electricidad discutirán cómo "regular el sector" para maximizar la cobertura y minimizar las emisiones de GEI con el sistema de "impuesto al carbón" aplicable a la electricidad producida por los miembros o importada de otras jurisdicciones.

Como el 60 por ciento de la electricidad producida en Alberta es a base de carbón mineral, la importación será tarifada de manera que los consumidores usen otras fuentes más limpias, según Ian Bruce, de la Fundación David Suzuki en Colombia Británica.

El "peso" de la WCI es muy importante y en la lista de observadores que están viendo su adhesión figuran seis estados mexicanos, otras dos provincias canadienses y otros cinco estados de Estados Unidos.

Bruce apunta que vista en su conjunto la WCI es "una economía muy grande" y que las compañías de Alberta quedarán fuera de ella "si no toman en serio la cuestión del cambio climático".

Las carboeléctricas de Alberta han extendido sus líneas de transmisión para precisamente vender el fluido a los estados del noroeste y a la vecina Colombia Británica.

La WCI tiene como objetivo evitar que los productores de energéticos sucios -como las carboeléctricas-, que generan electricidad a precios bajos, puedan competir en precios con los generadores de electricidad limpia.

La aplicación de un impuesto al carbón elevará los precios de la electricidad de "fuentes sucias", y eso afectará a la provincia de Alberta.

En la reunión de Salk Lake City participan como observadores los estados mexicanos de Baja California, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sonora y Tamaulipas, y las provincias canadienses de Ontario y Saskatchewan.

Del lado estadunidense están como observadores los estados de Alaska, Colorado, Idaho, Kansas y Nevada.