El País
Millones de personas votan pese a esporádicos ataques en distintos puntos del país.- La ONU habla de una "alentadora" participación.- Karzai, favorito, vota con la esperanza de renovar mandato en la primera vuelta
Cerca de 17 millones de afganos estaban hoy llamados a desafiar con su voto el terror de los talibanes para elegir al nuevo presidente del país y, según la ONU y las OTAN, muchos han respondido al llamamiento. Entre grandes medidas de seguridad, los colegios han permanecido abiertos durante nueve horas para recibir una participación "alentadora", según Naciones Unidas, que hablaba de colas en los colegios. Según las encuestas, no será la única vez que voten, toda vez que las encuestas prevén que Hamid Karzai, el presidente actual, necesite una segunda vuelta -en octubre- para asegurar un nuevo mandato, ante el avance de su ex ministro de Exteriores, Abdulá Abdulá. La jornada se ha desarrollado en medio de una gran ofensiva talibán contra los comicios. Se han producido explosiones y ataques en varios puntos del país, entre ellos la capital, Kabul, donde la policía ha abatido a dos supuestos terroristas suicidas que se han hecho fuertes en un edificio.

La policía de Kabul ha informado de que dos de los terroristas han muerto en el tiroteo. Se trata de dos de los suicidas que los talibanes aseguraban haber logrado infiltrar en la capital con el objetivo de perturbar la jornada electoral. Dos de ellos consiguieron su objetivo el sábado ante la sede de la OTAN y el martes contra una patrulla de la Alianza.

Pese a la ofensiva talibán, la jornada ha comenzado a su hora y ha desarrollado din más problemas de los esperados en la mayoría de los 6.500 centros de voto. La misión de Naciones Unidas en Kabul ha informado de una participación, en las primeras horas, alentadora. "La gran mayoría de los colegios electorales han podido abrir y recibir el material electoral", ha dicho Aleem Siddique, portavoz de la misión. "Ha habido algunos ataques, sobre todo en el sur y el este del país, pero vemos colas en los colegios en el norte, en la capital y también, de forma alentadora, en el este". Richard Holbrooke, enviado de EE UU para Afganistán, refrendaba esa impresión tras pasear por varios colegios de Kabul. "He visto una votación abierta y honesta. Hasta el momento, todas las predicciones de desastre han resultado erróneas", ha dicho. También la OTAN percibe signos alentadores en el desarrollo de la jornada electoral, según ha dicho su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, desde Islandia.

Desde Kandahar, en el sur del país, donde los talibanes son más fuertes, el hermanastro del presidente Karzai, Ahmad Wali Karzai, jefe del Consejo Provincial, ha comentado a Reuters que, pese a los ataques, está sorprendido de la gran afluencia de votantes. "La gente no hace caso a los talibanes", que amenazaron a los que votaran. Bill Gallery, de la organización Democracia Internacional, una ONG que está supervisando los comicios, sostiene que sus observadores enviados al sur afgano estaban "sorprendidos de la cantidad de gente que está votando, superando sus expectativas".

Uno de los que ya ha votado ha sido el presidente Karzai, que ha ejercido su derecho en un instituto de Kabul cercano a su palacio presidencial y tomado por las fuerzas de seguridad. Además de declarar las elecciones "una oportunidad para la paz y la estabilidad", ha expresado su deseo de salir reelegido en la primera vuelta "en interés del país". No está tan claro. Abdulá Abdulá ha conseguido, tras una activa campaña, que las encuestas le concedan algo más del 25% de los votos, frente a un 45% de Karzai, lo que obligaría a una segunda vuelta, que se celebraría posiblemente en octubre. En cualquier caso, no se esperan resultados de la jornada de hoy hasta dentro de unas dos semanas.

Algunos candidatos han deslizado la posibilidad de que pueda existir un fraude consistente en la compra de votos y la falsificación masiva de tarjetas de registro, aunque por el momento los observadores se mantienen a la expectativa.

Seguridad

En Kabul, las tiendas han permanecido cerradas y las calles fuertemente vigiladas por policías y soldados. Fuera de ella, se han producido varios incidentes armados. En la provincia de Baghlan, al norte, los talibanes han atacado un puesto policial y han matado al responsable. Han caído misiles en las ciudades de Kandahar, Lashkar Gah, Ghazni y Kunduz, donde dos observadores internacionales han resultado heridos. En la ciudad de Gardez, al este, un policía ha contado que dos terroristas suicidas a bordo de motos se han inmolado, sin causar víctimas.

Finalmente, la misión de la ONU ha informado del estallido de una bomba en la provincia de Helmand, en el sur, donde los soldados estadounidenses están enfrascados en una gran ofensiva contra los talibanes, especialmente fuertes en esta región. Es parte de la estrategia del presidente estadounidense para lograr pacificar el país, al que considera el escenario crucial en la guerra contra el terrorismo internacional. Por ello envió un refuerzo de 30.000 soldados más -con lo que ya hay en el país más de 100.000 soldados extranjeros (63.000 estadounidenses)- para asegurar la victoria sobre los insurgentes talibanes. Otros países también han reforzado sus contingentes con vistas a las elecciones.