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Hermosillo.- La falta de una reforma migratoria federal en Estados Unidos y el creciente flujo de migrantes indocumentados, originó que en Arizona se generaran leyes para contener y controlar la migración indocumentada.
El cónsul general de México en Phoenix, Arizona, Carlos Flores Vizcarra, reconoció que en la vecina entidad estadunidense creció el rechazo hacia los migrantes, especialmente los hispanos, y surgieron los grupos racistas y xenofóbicos.

En reunión con diputados de la 58 Legislatura local, el diplomático apuntó que en los últimos cuatro años más del 53 por ciento de la migración indocumentada a Estados Unidos procedente del sur, ha transitado por la frontera entre Sonora y Arizona.

Mencionó que la creciente presencia de indocumentados en la capital del estado de Arizona se refleja en el incremento de accidentes vehiculares y muertes relacionadas con enfrentamientos armados entre traficantes en lugares públicos.

La zona metropolitana de Phoenix, dijo, es el centro de organización de grupos de migrantes que de ahí se desplazan hacia el interior de ese país, los cuales llegan procedentes de México, Centro y Sudamérica, así como un número creciente de Cuba.

Esas circunstancias, asentó, originaron que legisladores de Arizona promuevan cada vez más leyes antiinmigrantes de aplicación local, además, ocasionaron el surgimiento de grupos racistas decididos a "tomar las cosas bajo su control".

Dijo que la última legislación promulgada por la gobernadora de extracción Demócrata, Janet Napolitano, es la HB2779, conocida como la Ley de Empleadores, que entró en vigor el 1 de enero pasado y penaliza a los empresarios que contraten indocumentados.

Expuso que diversas organizaciones de la iniciativa privada arizonense, como cámaras de comercio, asociaciones de contratistas y de productores agrícolas, han promovido amparos en contra de la mencionada legislación.

Flores Vizcarra comentó que hasta el momento no se ha sancionado a ningún empleador, y tampoco han efectuado operativos para detener o deportar a migrantes que no tienen estancia legal en Arizona.