El Universal
Muchas investigaciones comprueban lo que la gente ya sabe; otras arrojan resultados desconcertantes; otras nos hacen decir "¿qué diablos los hizo investigar eso?"
Cada año se publican decenas de miles de reportes sobre investigaciones médicas en unas 6 mil revistas científicas, muchos más de los que un ser humano podría siquiera hojear.

Hace unos años un experto calculó que un doctor tendría que leer 17 reportajes médicos de revistas cada día sólo para mantenerse al día en su campo. Hoy, ese número probablemente es mucho más alto con el surgimiento de numerosas publicaciones en línea.

Muchas investigaciones comprueban lo que la gente ya sabe; otras arrojan resultados desconcertantes; otras nos hacen decir "¿qué diablos los hizo investigar eso?"

Y algunas simplemente nos obligan a preguntarnos: ¿qué? Estas son algunas de esa clase:

-- Además de crear tensión en la espalda, las correas de mochilas pesadas ponen en peligro los brazos y los hombros, según investigadores de la Universidad de California en San Diego. La circulación sanguínea por la principal arteria del brazo se redujo alrededor de 43% y el suministro de sangre a los dedos bajó 54% entre jóvenes voluntarios que cargaron una mochila de 12 kg. Esto es suficiente para provocar fatiga y pérdida del control motor fino.

-- La simple expectativa de una buena risa puede ser positiva para la salud, indicaron investigadores de la Universidad Loma Linda en California. Encontraron que los niveles de dos hormonas que se sabe reducen la depresión y mejoran la respuesta inmunológica se elevaron, y que los niveles de tres hormonas dañinas relacionadas con el stress disminuyeron, en un grupo de voluntarios al que se le dijo que pronto verían un video divertido. No se presentaron estos cambios en un grupo de control al que no se le indicó que vería un filme de humor.

-- Los niños con sobrepeso tienen menos caries, según investigadores de la Universidad de Rochester. No están seguros de la razón, aunque sospechan que dietas altas en grasa y un estilo de vida sedentario podrían incidir.

-- Y pensándolo bien, si va a comer muchas grasas también tómese una taza de café. Es cierto que las investigaciones fueron con conejos, pero científicos de la Universidad de Dakota del Norte encontraron que apenas 3 miligramos de cafeína diarios --equivalentes a una taza-- fueron suficientes para contrarrestar el daño a las neuronas provocado por una dieta alta en colesterol.

-- Esos buenos y viejos huesos. Joan(CQ) Riudavets Moll tenía 113 años y aún gozaba de una salud envidiable cuando investigadores lo descubrieron en la isla española de Menorca. Analizaron sus huesos y genes, junto con los de su hermano de 101 años y dos hijas y un sobrino todos de más de 70 años.

Riudavets, quien vivió otro año y brevemente tuvo el título de la personas más vieja del mundo antes de morir en 2004, tenía una masa ósea normal y nunca se rompió un hueso. Pero ni él ni sus parientes tuvieron mutaciones genéticas que pudieran vincularse a huesos saludables y una larga vida.

Lo que sí tuvieron en común fue una dieta rica en aceite de oliva, tomates, pescado y pan; actividad física regular (Riudavets paseó en bicicleta todos las días hasta cumplir 102 años) y un clima templado, de acuerdo con un reporte en la Revista de Gerontología.