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San José, Costa Rica.- Alrededor de 100 millones de personas languidecen a las puertas de la muerte por desnutrición y hambre a causa del alza de precios de alimentos en el mundo.
La hambruna que cabalga sobre suelo árido va de la mano de la pobreza generando ebullición social en por lo menos 30 países.

La crisis, reconocida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y las Naciones Unidas (ONU), ha llevado a miles de personas a las calles para exigir medidas urgentes contra esta situación, que incluso amenaza a los mismos gobiernos.

Apenas el pasado viernes en Lima, los presidentes de América Latina y el Caribe y Europa resolvieron adoptar medidas inmediatas para enfrentar la crisis alimentaria internacional y sus efectos en la región, y es que las cifras son alarmantes.

Según datos de la ONU, más de 100 millones de personas están en riesgo de hambruna, aunque para la organización Acción Contra el Hambre la crisis alimentaria podría afectar a más de 850 millones principalmente en Africa, Asia y el Caribe.

El Banco Mundial refiere que 33 países afrontan una posible crisis social y política por el aumento en los precios de alimentos, principalmente granos como el trigo, maíz y arroz, que han llegado a los niveles más altos en décadas.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) reportó que entre marzo de 2007 y el mismo mes de 2008 el precio de cereales creció 88 por ciento, aceites y grasas 106 por ciento, y productos lácteos 48 por ciento.

Por su parte, el Banco Mundial indicó que de febrero de 2005 al mismo mes de este año el precio del trigo se elevó 181 por ciento, mientras que el global de alimentos lo hizo en 83 por ciento.

Ante tal panorama, que según el presidente venezolano Hugo Chávez es resultado del fracaso del modelo capitalista, ya se resienten tensiones sociales, que en algunos casos han derivado en disturbios.

En Haití, el pasado 3 de abril, decenas de manifestantes en la ciudad de Les Cayes y la capital Puerto Príncipe detuvieron camiones que transportaban arroz para repartirlo.

Protestas similares se han registrado en Bangladesh, Camerún, Costa de Marfil, Egipto, El Salvador, Etiopía, Filipinas, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Madagascar, Mauritania, Níger, Pakistán, Panamá, Perú, Senegal, Tailandia y Zambia.

Esta crisis conlleva además otras problemáticas como en el caso de Camboya, donde el robo de perros para consumir su carne se ha incrementado a causa del alza en el costo de otro tipo de carne.

Para enfrentar la crisis alimentaria, en el caso de Latinoamérica, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desarrolla ya diversas estrategias entre las que destaca la concesión de algunos créditos específicos para mejorar la productividad agrícola.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el alza intensa y persistente de los precios de alimentos castiga "con especial dureza" a los sectores más pobres de la región.

El organismo prevé que la pobreza e indigencia, que afectan al 35.1 y al 12.7 por ciento de la población de la región, de manera respectiva, aumentarán entre dos y tres puntos porcentuales si los gobiernos no actúan.

El Banco Mundial y la ONU piden ayuda con urgencia para aquellos países en los que se han producido disturbios importantes -incluidos saqueos- a causa de la escasez y encarecimiento de alimentos.