Redacción
Una de las más gratas satisfacciones que trae consigo la Navidad es la de gastar y obsequiar regalos. Por ello, es costumbre que muchos establecimientos comerciales ofrezcan en esta temporada productos novedosos y ofertas irresistibles, lo que hace que muchos consumidores (si no están preparados) encuentren muy difícil resistir la tentación de gastar de más, y acaben destinando gran parte de su aguinaldo a la compra de artículos muchas veces innecesarios.
Si no asume el control sobre sus gastos, con toda seguridad el aguinaldo no será suficiente para cubrir sus necesidades y una vez pasada la efervescencia festiva, en enero se encontrará lleno de deudas, sin ahorro, con las tarjetas de crédito hasta el límite, sin saldo disponible, con muchas cuentas por pagar y buscando algo qué empeñar o a quién pedir dinero prestado. Una vez más, empezará el año endeudado y llevará a su familia a padecer carencias durante algunos meses, hasta lograr nuevamente la estabilidad. Trate de recordar cómo le fue en enero de este año que casi termina; si tuvo problemas económicos, no cometa de nuevo el error de gastar de más. Resista la adicción a las compras y evite gastar su dinero en las tiendas sin ningún control, sólo para calmar tu ansiedad.

Procure ser prudente. No se trata de no gastar, sino de aprender a controlar el dinero para evitar que éste lo controle a usted y te lleve a iniciar el año sin efectivo y plagado de deudas. Si se tiene cuidado y conciencia al comprar, el aguinaldo resultará útil no sólo para pagar deudas o comprar regalos, sino también para aguantar la tan temida cuesta de enero.

Para iniciar el 2008 sin preocupaciones, le damos algunos consejos para cuidar su aguinaldo:

1) ¿Cómo rendirlo?
Lo más aconsejable para hacer rendir su aguinaldo, es elaborar un presupuesto y dedicar tiempo para pensar. Es decir, hay que analizar qué necesidades tiene la familia, qué cosas son realmente urgentes y cuáles son indispensables. Lo más prudente es que todos los miembros de la familia lleguen a un acuerdo acerca de cuánto se destinará a la compra de regalos, cuánto a la cena navideña y cuánto al pago de una deuda o la compra de un artículo necesario para la familia (aparatos electrodomésticos, enganche de un automóvil o de una casa, etc.)

2) ¿Cómo cuidarlo?
Como siempre, hay que tener presentes los consejos que generalmente emiten las autoridades, empresas o instituciones bancarias en estas fechas decembrinas, para evitar el robo del dinero que tanto trabajo le costó ganarse durante el año:

- No acuda solo a los bancos; hágase acompañar de un amigo o familiar. Recuerde que hay delincuentes que se hacen pasar por clientes sólo para vigilarlo y, a la primera oportunidad, despojarlo de su dinero.

- Retire sólo lo que necesite, evite sacar grandes cantidades de efectivo.

- Respecto a los cajeros automáticos, no los visite solo; siempre hágase acompañar por alguien más. Tampoco acuda en horas avanzadas de la noche o la madrugada, y por ninguna razón muestre el dinero en la calle. No salga de los cajeros automáticos con los billetes en la mano.

- Trate de pagar sus compras y servicios con tarjetas de crédito o de débito, en lugar de mostrar el efectivo.

- Por ninguna razón acepte propuestas o negocios "fáciles" que le hagan desconocidos o personas que lo aborden en la calle o en el banco.

- Mientras camina por la calle o espera el transporte público, nunca lleve las dos manos ocupadas con bolsas o artículos, porque facilita las cosas al ladrón callejero.
- Recuerde mantenerse a la defensiva y fíjese si alguien lo sigue.

3) ¿Cómo invertirlo?
A la hora de invertir el aguinaldo, es necesario reflexionar y proceder con cautela. Los expertos recomiendan dividirlo en tres partes: una para pagar deudas, otra para el consumo y una más (aunque sea mínima) para el ahorro. Estos consejos le ayudarán:

- Pague. Aproveche parte de su aguinaldo para cancelar sus deudas o aportar un abono extraordinario, así evitará empezar el año con ellas. A fin de cuentas, son deudas que tendrá que pagar, seguramente con intereses o con cargos moratorios por retrasos en los pagos.
- Planee. Realice un presupuesto o plan de gastos y ajústese a él.

- Analice. Revise si el artículo que piensa comprar es realmente útil y si su presupuesto le permite adquirirlo.
- Compare. Un mismo artículo puede tener diferentes precios, dependiendo de dónde lo compre. Siempre solicite el precio de venta de contado, o un descuento adicional. Aproveche las ofertas de temporada, pero también piense en la durabilidad del producto.

- Pregunte. Al adquirir un producto, no sólo pregunte por el precio, sino también por la calidad, garantía, instalación, transporte, accesorios, respaldo técnico, etc. Guarde su recibo de compra, lo necesitará en caso de reclamo.

- Revise. Si tiene varias opciones de crédito, vea cuál es la que más le conviene. Si utiliza tarjetas de crédito, cuídese de no gastar más de la cuenta; recuerde siempre que el dinero plástico cuesta mucho. No corra el riesgo de endeudarse de manera incontrolada, y evite que sus compras de hoy sean sus dolores de cabeza de mañana, o del resto del año.

- Ahorre. De ser posible, guarde un poco de dinero para imprevistos. Piense bien antes de actuar y recuerde que primero debe cubrir sus necesidades, y después gastar en regalos y celebraciones.

Finalmente, recuerde la regla general: no puede gastar más de lo que recibe. Así como esta temporada es sinónimo de regocijo y festejo, también puede serlo de consumo y despilfarro.

Asuma el control. Trate de guardar algo de dinero. El tener pocos ingresos no es un pretexto para la falta de ahorro. Para poder ahorrar, lo importante no es lo que se gane, sino lo que se gasta. Por ello, fórmese el hábito de realizar un ejercicio personal, hasta que logre distinguir claramente entre necesidades, deseos y antojos. Hay que aprender a controlar los gustos, y satisfacerlos de vez en cuando o sólo cuando haya recursos excedentes.