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Johannesburgo, Sudáfrica.- Contemporáneos en todos los sentidos, Javier Aguirre y Diego Armando Maradona sostendrán este domingo 27, el duelo más importante, que de manera intermitente hayan tenido en sus respectivas carreras.
Nacidos con dos años de diferencia, Aguirre (1958) y Maradona (1960) coincidirán, como antes lo hicieron cuando jugadores, en el duelo personal más importante que hayan tenido, cuando traten de clasificar a sus respectivas selecciones a la ronda de cuartos de final el próximo domingo, en el estadio `Soccer City` de esta urbe.

Será un duelo de 90 minutos o más, en el que se definirá qué es lo que procede para las selecciones de México o Argentina, en esta Copa del Mundo, en la que los sudamericanos marchan con paso perfecto y los mexicanos en un mar de incertidumbre, que parecía haber acabado el jueves pasado ante Francia.

También, muy probablemente, será el último duelo que dentro de un terreno de juego sostengan ambos, luego de que en la década de los 80's, lo hicieron principalmente en encuentros de tipo amistoso, con sus respectivos equipos nacionales.

Un capítulo importante en la historia de ambos, ocurrió precisamente en México, en el Mundial de 1986, cuando Maradona, no sólo pasó a la historia, sino que se catapultó a un sitio impensable para el pampero, y el otro, Aguirre, tuvo un paso discreto y hasta una salida abrupta del torneo.

Ese fue el antecedente más importante de sus carreras paralelas, previo al compromiso que tendrán este domingo, al encontrarse de nuevo, en esta lejana ciudad para ambos y sus respectivas aficiones.

En ese torneo (Mundial 1986), con menos de 24 horas de diferencia, Aguirre salió el 21 de junio a la cancha del estadio Universitario de Nuevo León, para buscar, junto con sus 10 compañeros, darle a México por vez primera el pase a las semifinales.

Luego de concluir 0-0, en tiempo regular e irse a la prórroga y tras una errónea apreciación del silbante colombiano Jesús Díaz Palacios, que anuló un gol a Francisco Javier `Abuelo` Cruz, los alemanes, terminaron calificando en serie de tiros penales, botando a México de su propio Mundial.

Díaz Palacios, por cierto, había expulsado poco antes del final de las acciones a Aguirre, quien sin saber que muchos años después volvería a un Mundial en calidad de técnico, terminaba así su participación como jugador en estos torneos.

Un día después, el 22 de junio, en el estadio Azteca, la suerte sonrió a la Argentina y especialmente a Maradona, que se consagró como un jugador de época, con aquella famosa `mano de Dios` y con el memorable gol, con el que sacó del torneo a Inglaterra.

El final de Maradona en esa competición, como ya es sabido permanece en los anales más recordados en la historia del futbol. El de Aguirre, fue de bajo perfil.

Ahora, 24 años después, los caminos paralelos de ambos vuelven a coincidir en una Copa del Mundo en tierras africanas, en un duelo ya no en lo físico, sino en lo mental, en lo estratégico y táctico, cuyo resultado será el más importante en las confrontaciones que ambos hayan tenido, en lo deportivo.