Londres, Inglaterra.- La princesa Diana de Gales mostró "sin duda" con sus acciones preocupación acerca de la posibilidad de que las llamadas telefónicas que realizó meses antes a su fallecimiento en París estuvieran "intervenidas", según Michael Gibbins, ex secretario privado de lady Di.
Gibbins indicó hoy al jurado encargado de la investigación judicial sobre la muerte de lady Di, el 31 de agosto de 1997, que en vida de la princesa, él mismo detectó "desaprobación" por parte del entorno de la familia real ante los amantes de la ex esposa de Carlos de Inglaterra, el último de los cuales fue Dodi, quien perdió la vida esa misma noche.Gibbins recordó que había advertido a lady Di que unas vacaciones con la familia de Mohamed Al Fayed, padre de Dodi, podrían tener "consecuencias probables", antes incluso de que la relación sentimental entre lady Di y Dodi comenzara.El ex secretario, quien trabajó para la ex esposa de Carlos de Inglaterra durante un año, habló del ambiente de duelo y de "shock" que se vivió en el Palacio de Kensington inmediatamente después de que se produjera el choque en París, cuando el Mercedes en el que viajaba Diana se empotró fatalmente contra un pilar de un túnel parisino, al ser perseguido por varios paparazzi.Gibbins recordó las continuas llamadas hechas al castillo de Balmoral, Escocia, donde la reina Isabel II se encontraba de vacaciones y habló de un "angustiado" Paul Burrell, ex guardaespaldas de Diana, que insistía en acudir a París inmediatamente después de la tragedia para "cuidar" de la princesa.El ex secretario de Diana también indicó que había hablado con Diana dos días antes de su muerte y que ésta no le había relevado nada acerca de un supuesto "compromiso matrimonial" con Dodi.Preguntado si a la princesa le preocupaba la posibilidad de que sus llamadas de teléfono estuvieran siendo intervenidas, Gibbins respondió: "Nunca expresó ese temor, pero con sus acciones, ya que cambiaba su número de teléfono, estaba claro que eso le preocupaba, sí".Sobre las relaciones que mantuvo la princesa con otros hombres, tras separarse de Carlos de Inglaterra, Gibbins señaló que él mismo había percibido "desaprobación" por parte de "algunos sectores".Preguntado de nuevo si se refería a desaprobación por parte de miembros de la familia real británica, señaló: "No estoy seguro de que yo fuera directamente consciente de eso, pero por deducción, sin duda".