Notimex
MÉXICO, D.F.- Si el concierto ALAS hubiera dejado un "eco" en el Zócalo, sería un sonido contradictorio. Se escucharía primero una voz de acento sudamericano ensalzando las bondades de McDonalds y al mismo tiempo una señora vendiendo tamales oaxaqueños calientitos.
El comercial hamburguesero vendría de las pantallas gigantes, mientras que el segundo se escucharía por el rumbo de Pino Suárez, donde un puesto abasteció de tamales a civiles y policías. Por ejemplo, también se escucharía la voz satisfecha de un Ricky Martin que se vanagloriaba porque los artistas ya habían hecho su parte para erradicar la pobreza infantil, pero que "ahora le toca a los gobiernos unirse para lograrlo". Y al mismo tiempo se escucharían los gritos de una adolescente a punto de la histeria a causa de las "pompas" de Martin. Y se escucharía que le explicaba a su hermana: "Antes me gustaba cómo cantaba, ahora nomás me gustan sus pompas". Pero no se escucharía que dijera algo de "conciencia social" o que entre piropo y piropo hubiera reflexionado: "Es cierto, cada uno de nosotros tiene cierta responsabilidad en el problema de la pobreza".

Se escucharía también el eco de cientos de personas que a las 11 de la noche abandonaron el Zócalo aunque el concierto todavía no terminaba. Se oirían sus voces angustiadas cada vez que querían tomar un taxi y se percataban de que no les alcanzaba el dinero para llegar a su casa y debían irse caminando. Este eco se confundiría con el del intérprete argentino Diego Torres que precisamente a esa hora cantaba los versos del tema "Color Esperanza": "Sé que hay en tus ojos con sólo mirar, que estás cansado de andar y de andar, y caminar girando siempre en un lugar".

A las 12 de la noche el eco sería el del dominicano Juan Luis Guerra y el propio Diego Torres interpretando la canción : "Abriendo Caminos", que habla de que es posible abandonar caminos amargos y llevarse solamente cosas buenas. Y se escucharían también los buenos deseos de Miguel Bosé cantando "Corazones" con Ana Torroja.

Y al final, cerca de la una de la madrugada del domingo, todos los que participaron en el concierto ALAS (David Bisbal, Miguel Bosé, Ana Torroja, Los Tigres del Norte, Lucero, Timbiriche, Ricky Martin, Juan Luis Guerra, Chayanne, Aleks Syntek, Diego Torres, Emmanuel y Ricardo Montaner) para cantar "Te Amaré". Todo eso se escuchó en el Zócalo, la plaza más grande de Latinoamérica, en el concierto que, al final, también dejó el eco de los barrenderos que entraron para limpiar los papelitos, globos y basura que se generaron durante el show que reunió a cerca de 200 mil personas, a pesar de la lluvia.


200 millones por televisión

El concierto altruista de la Fundación América Latina en Acción Solidaria (ALAS), que reunió en esa ciudad a diversas personalidaes como Miguel Bosé, Chayanne, Ricky Martin, Los Tigres del Norte y Lucero, entre otras, fue visto por más de 200 millones de personas en todo el mundo a través de Televisa. Así lo informó mediante un comunicado la televisora de San Angel, empresa que transmitió el concierto en vivo desde el Zócalo de la Ciudad de México, así como el realizado en Buenos Aires, Argentina, a través de su señales Telehit y Ritmoson Latino.

En esta ocasión, la televisora empleó una unidad de alta definición, antenas satelitales, unidades móviles de audio, plantas generadoras, un equipo alterno que se usó para instalar pantallas, andamios y una gran cantidad de equipo humano y técnico.

La cobertura permanente integró a México, Argentina, Chile, Perú, Colombia y Brasil, mientras que una señal internacional fue difundida a otros países con resúmenes del concierto en períodos de 15 minutos, desde las 17:45 y hasta la 01:45 (hora del centro de México).

Como parte del equipo técnico, se usaron 14 cámaras de alta definición y un helicóptero que generó también una señal de alta definición, alrededor de 700 personas en producción trabajaron para cubrir las presentaciones de las 17 estrellas, que se reunieron en el Zócalo capitalino Este ha sido calificado un momento histórico en la vida de ALAS, porque nunca antes se habían reunido tantos artistas de talla internacional, además de empresarios para trabajar juntos en favor de la infancia.