Sally Aguayo / El Guarián
Saltillo, Coah.- Luego de un berrinche que hizo con su mamá porque no le prestó la camioneta para salirse a dar una vuelta, y visitar a sus hijos, un albañil decidió acabar con su vida colgándose por el cuello con una extensión de luz del respaldo de su cama.
La víctima es Esteban Medrano Domínguez, de 23 años, con domicilio en Reforma 405, cruce con Electoral de la colonia Meza de Arizpe, de quien según dijeron sus allegados, era una persona que siempre que tomaba, se deprimía o se ponía violento con la gente que lo rodeaba.

El cuerpo del joven padre de familia fue encontrado por su madre Carmen Domínguez Delgado, quien al acudir al cuarto de su único hijo varón se percató de la decisión que acababa de tomar.

Esteban, quien hacía unos meses se había convertido en papá, había regresado a la casa de sus padres, luego de que se separara de su pareja, una joven de 20 años con quien procreó tres hijos.

Desde su llegada a su casa, Medrano Domínguez hizo su vida como cuando era soltero, sus hijos, el trabajo, los amigos se habían vuelto su prioridad; sin embargo el "echarse" unas cheves cada fin de semana era ya una costumbre.

Durante más de dos horas, Esteban y sus amigos estuvieron ingiriendo bebidas embriagantes en una construcción que está frente a su hogar. Se ahorca

Minutos más tarde cerca de las 1:35 horas, Esteban, ya con algunas copas de más, se despidió de sus amigos, la noche era joven y los planes de pedirle a su madre la camioneta para dar una vuelta y ver a sus hijos era lo siguiente que haría.

Así que ya en su casa doña Carmen al ver el estado de ebriedad que su hijo traía, le negó el vehículo, causando con su negativa el enfado de Esteban, quien subió molesto a su habitación.

La ira por la negativa de su madre aunado al estado de ebriedad que traía el joven, llevaron a Esteban a tomar la peor decisión de su vida, y atando un cable de extensión al respaldo de su cama, de menos de 80 centímetros de alto, se amarró al cuello, dejándose caer hasta asfixiarse.

Dando tiempo a que el berrinche se le pasara a su hijo, doña Carmen, se metió a su casa y absorta en sus pensamientos, siguió con sus deberes, hasta que minutos después una extraña sensación la invadió, así que optó por ir a hablar con su hijo y tratar de explicarle su preocupación de que manejara estando alcoholizado.

Pero cual fue su sorpresa, que al abrir la puerta del cuarto, vio a su único hijo varón colgando del cuello con una extensión atada al respaldo de su cama tubular.