La preferencia del gobierno alemán por la oferta que hizo Magna está generando conflictos con la automotriz estadounidense
El gobierno de Alemania espera que un alto ejecutivo de la estadounidense General Motors Co. viaje esta semana al país, en momentos en que Berlín presiona para que se tome una decisión rápida sobre el futuro de la división europea de Opel, informó el lunes un funcionario.

El gobierno alemán espera que el ejecutivo se reúna con la ''fuerza de trabajo de Opel'' alemana, integrada por funcionarios federales y estatales, informó el vocero gubernamental Ulrich Wilhelm.

Sin embargo, el portavoz no identificó al ejecutivo o dio una fecha más precisa para el posible encuentro.

El consejo de GM no tomó decisiones el viernes en torno a las ofertas para adquirir una participación mayoritaria en Opel, que hizo por un lado un consorcio encabezado por Magna International Inc. de Canadá y por otro la empresa de inversiones RHJ International SA. con sede en Bruselas.

Aún no se sabe a cuál de ellas le venderá GM.

''Se necesita tomar una decisión lo antes posible en torno al futuro de Opel'', afirmó el ministro de Finanzas de Alemania, Peer Steinbrueck, quien fue citado por el diario Handelsbatt.

''Estamos sometidos a una presión de tiempo, pues los empleados de Opel necesitan saber finalmente qué es lo que está pasando'', agregó.

Pese a que la decisión en torno al comprador de Opel, una firma automotriz con sede en Ruesselsheim, Alemania, está principalmente en manos de GM, el gobierno alemán también participa en las negociaciones al ofrecer garantías financieras para que sea posible el acuerdo.

La gran preferencia del gobierno alemán por la oferta que hizo el grupo encabezado por Magna y que incluye a la firma de préstamos rusa Sberbank, está generando conflictos con la automotriz estadounidense con sede en Detroit.

GM ha indicado que preferiría la oferta de RHJ, debido a que la oferta de Magna-Sberbank genera la posibilidad de que algunas patentes y algunos otros artículos de propiedad intelectual caigan en manos de competidores.

Wilhelm dijo que se sostuvieron contactos ''en nivel de trabajo'' entre la Cancillería alemana y la Casa Blanca, así como entre la Cancillería y General Motors. La automotriz estadounidense pertenece en 60.8% al gobierno estadounidense a fin de evitar su bancarrota.

Steinbrueck acusó a GM de que busca retener indirectamente a GM a través de RHJ.

''Tengo la impresión de que la gerencia de General Motoros favorece a la inversionista RHJ International porque les facilitaría la posibilidad de recomprar a Opel en un par de años'', afirmó Steinbrueck en la entrevista.