Notimex
México.- El alarmante aumento en el abuso y uso de alcohol y drogas registrado en la última década se ha convertido en un problema severo en el mundo laboral, lo que pone en alerta a las organizaciones sindicales.
A pesar de que el problema representa un "foco rojo", no existen servicios de salud especializados para atender a los trabajadores que sufren alguna adicción, pese a que el alcoholismo y la drogadicción se reconocen como enfermedades.

En forma oficial estos padecimientos no se toman como tales y se desconocen los derechos de los enfermos productivos.

Por ello, las organizaciones sindicales impulsan varias alternativas de prevención y atención para contrarrestar este problema.

Entre los proyectos que destacan están los de las confederaciones de Trabajadores de México (CTM) y Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), para que se reconozca como una enfermedad en los servicios de salud y se trabaje de forma conjunta con la parte patronal.

Con ello, se pretende que existan en el área de atención de medicina familiar, especialistas en adicciones que puedan remitir a terapias y rehabilitación a los trabajadores adictos, así como expedirles incapacidad para evitar que pierdan el empleo por faltas, entre otras repercusiones.

De esta forma, las organizaciones sindicales pretenden que a través del poder legislativo se destinen recusos específicos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y a la Secretaría de Salud (SSA) para la atención de estos trabajadores.

Reconocieron que la baja en la productividad, ausentismo, incapacidades, despidos, accidentes laborales, indisciplina, errores frecuentes e impuntualidad causan más pérdidas económicas que si se destinan los recursos necesarios para la atención de esos males.

A pesar de ser problemas, los sindicatos reconocen que no existen cifras reales sobre la magnitud de esta situación, aunque un sondeo de la CTM indicó que 50 por ciento de los encuestados probó, usó o es adicto a algún tipo de sustancia legal o ilegal.

Estas estimaciones concuerdan con las de la CROC, la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y el SUTGDF, las cuales urgieron a las autoridades a integrar en la Encuesta Nacional de Adicciones, el punto específico de los trabajadores para contar con cifras reales.

La encuesta del Consejo Nacional Contra las Adicciones, arrojó que 60 por ciento de la población entre 15 y 25 años tiene algún tipo de adicción a sustancias legales e ilegales.

El vicepresidente de la UNT, Benito Bahena Lomé, comentó que estos resultados coinciden con los de otras encuestas.

El representante sindical señaló que el consumo de bebidas alcohólicas ocurre con más frecuencia en las etapas productivas de la vida y que la mayoría de los bebedores excesivos y de los alcohólicos están integrados a la fuerza de trabajo.

Bahena Lomé coincidió con la CROC y la CTM en que se impulsen varias actividades para motivar un cambio de vida entre los trabajadores, y reconocen que en el sector femenino el consumo de alcohol y tabaco ha ido en aumento.

El también líder de la Alianza de Tranviarios de México aseguró que son necesarias más instituciones especializadas en adicciones para evitar estas pandemias, porque provocan muchos problemas de salud.

A su vez, el secretario de Bienestar Social de la CTM, Fernando Salgado Delgado, y la secretaria de Desarrollo Social y Empleo de la CROC, Laura Hernández Ledesma, refirieron que se han creado redes de asesores sociales que orientan sobre la prevención y atención de estas enfermedades.

Hernández Ledesma señaló que a través de un plan integral de prevención, detección y rehabilitación se pretende lograr el bienestar del individuo en los ámbitos individual, familiar y laboral.

La representante sindical recordó que la CROC desde hace siete años trabaja arduamente en este problema, en coordinación con las empresas, principalmente de los ramos hotelero y restaurantero, donde se acentúa más el problema.

Entre los apoyos que se brindan está el otorgamiento de becas de rehabilitación, ya que los patrones comprendieron que gastaban más en despidos, accidentes de trabajo, baja en producción y capacitación de nuevos elementos que en acciones para contrarrestar las adicciones.

En la actualidad la CROC cuenta con mil asesores sociales y esperan aumentarlos a 10 mil, con el fin de abarcar todo el territorio nacional, además de que su Fundación Vive sin Culpas cumplió ya seis años, la cual recibe ayuda de centros de rehabilitación privados y del Hospital de Psiquiatría de la SSA.

El presidente nacional de la Federación Juvenil de la CROC, Rafael Salgado Sandoval, destacó que los programas de esta confederación son integrales, para promover la salud, el bienestar, la ecología, y dar un proyecto de vida a sus trabajadores.

A través de diversas actividades culturales, ecológicas, educativas y sociales, que incluyen obras de teatro, difusión, documentales, cursos y terapias, se motiva a los trabajadores a encontrar un sentido a la vida.

Entre los proyectos que se impulsan están la loboterapia, mediante la cual las personas afectadas con alguna adicción encaucen sus pasos a algo positivo y levanten su valor.

Para Salgado Delgado esa enfermedad ya no sólo se da en áreas tradicionales, como la gastronómica o la hotelería, sino en todos los ámbitos, por lo tanto se tiene que hacer un frente común de información, sensibilización y prevención.

Estas acciones van dirigidas a todos los trabajadores, pero en especial a los jóvenes que se están insertando a la planta laboral, que fluctúan entre los 16 y 20 años, porque al entrar a un nuevo núcleo social son presa fácil de las adicciones.

En el caso de la CTM, Fernando Salgado indicó que hay tres mil orientadores de la salud para la prevención y esperan construir 10 centros de rehabilitación en todo el país, para la atención de los cetemistas que tengan el problema de la adicción.

Confió en que sumando fuerzas entre los sindicatos, se podrá atender este problema que sufren millones de trabajadores, debido a su adicción al alcohol, el tabaco, las drogas sintéticas y la cocaína.

La CTM y el Sindicato Unico de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal (SUTGDF) impulsan la creación de centros de rehabilitación para atender a sus agremiados.

En el caso del SUTGDF, su presidente, Enrique Hanff Vázquez, anunció que a más tardar en marzo iniciará la construcción del primer centro de rehabilitación de adicciones, que podría instalarse en cualquiera de sus tres deportivos.

Hanff Vázquez abundó que esta central obrera iniciará el primer curso de adiestramiento para el personal encargado de ese centro y destacó que aunque no se puede hablar con números del problema, es necesaria más protección para estos enfermos para que no pierdan su empleo.

Por el lado patronal, el director de Recursos Humanos de la empresa farmaceútica Wyeth, José María Perulles Fernández, reconoció que en el ámbito laboral las adicciones son un fuerte problema.

Sin embargo, comentó que en el caso de Wyeth no existe esa situación gravosa porque se ha procurado aplicar por años acciones preventivas, como la orientación y la atención, además de dotar a sus trabajadores de gimnasios y guía para llevar una vida sana.

Perulles Fernández indicó que en esa empresa se impulsa desde hace años la práctica del deporte, lo que conlleva a una concientización del trabajador por cuidar su cuerpo y su salud.

Como resultado, aseguró que en esta empresa, integrante de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), las adicciones no son un problema que requiera un atención especial, porque no existe.