LA JORNADA
México, D.F. .- Impulsada por el alza en los precios de los alimentos, la inflación general alcanzó en abril de este año una tasa de crecimiento anual de 4.55 por ciento, la más elevada desde mayo de 2005; en tanto el índice de la canasta básica de consumo marcó un incremento de 5.25 por ciento en los productos que la integran, el mayor encarecimiento anual registrado en 35 meses, informó el Banco de México.
La carestía en alimentos ascendió a 7.49 por ciento entre abril del año pasado y el mismo mes de 2008, pero en los últimos 15 días la escalada se resintió con particular fiereza en productos de consumo básico como pollo, arroz, pan de caja, chayotes, cebolla, jitomate, aceites y grasas comestibles que elevaron su precio entre 4.39 y 19.40 por ciento, cuando el índice general marcó una elevación quincenal de 0.14 por ciento.

Los informes de inflación dados a conocer por el Banco de México indican que tan sólo en la segunda quincena de abril el arroz aumentó 4.39 por ciento su precio, los aceites y grasas vegetales comestibles 5.21, el chayote 19.40 por ciento, los ejotes 13.50, el aguacate 6.07, la papa 4.59 y los chiles frescos 5.46 por ciento; mientras el pollo, en piezas o entero, reinició una nueva etapa alscísta.



La carestía, sin embargo, no constituye un fenómeno nuevo en el transcurso de esta administración gubernamental, durante la cual la inflación general de la economía ha sido de 6.12 por ciento, la de los alimentos se eleva a 10.37 por ciento y por productos alcanza incrementos que lesionan la economía familiar, sobre todo la de los hogares con menores ingresos. En México, la pobreza es cara.

De acuerdo con los reportes del banco central, durante este gobierno la tortilla ha subido 10.74 por ciento su precio, el pan blanco 21.69 y el de caja 27.04 por ciento, el arroz 24, los aceites y grasas vegetales comestibles 52.96 por ciento y el aguacate 60.95.

En contraste, los precios de de la carne de res y de puerco, de por sí elevados para la dieta popular, han tenido incrementos menores. Así, el retazo, indispensable para la elaboración de pucheros registra una elevación de 6.72 por ciento en su precio, mientras el bistec ha aumentado 2.96 por ciento desde diciembre de 2006.

Por el lado de los productos del campo, sujetos a cambios bruscos en su cotización por causas naturales y especulativas, su encarecimiento es finalmente una tendencia que se ha perfilado con mayor énfasis en el último año, según los informes del Banco de México.

A la cabeza de la carestía despunta por ahora el tomate verde, el cual se encuentra a un precio 126 por ciento superior al que tenía hace un año en el mercado. Por un sendero similar transitan el chayote, con un incremento anual de 43.78 por ciento; los ejotes con 32.75 y el aguacate con 35.88. El pollo en piezas registra una tasa de encarecimiento anual de 10.72 por ciento en la asegunda quincena de abril, pero "entero" el aumento ha sido de 14 por ciento; el arroz acumuló una elevación anual de 21.47 por ciento, los aceites comestibles otra de 46.55 y hasta el atún y la sardina en lata aumentaron 11.42 por ciento su precio entre la segunda quincena de abril de 2007 y la segunda quincena de 2008.

El banco central apuntó en su reporte que al jitomate se sumó, una vez más, a los productos que contribuyeron en mayor medida a la inflación en abril reciente, con un incremento mensual de 17.42 por ciento