El Universal
Zapopan.- Hace una semana, Daniel Alberto Brailovsky hace malabares en la banca del América sin triunfos y con sólo un punto en el Clausura 2008. Ocho días después, El Ruso sonríe y tiene más motivos para aplaudir sobre la banda. Ayer venció 2-1 a Tecos, en lo que es el segundo triunfo al hilo y el camino hacia la regularidad.
Este América aún está lejano de provocar delirios en la tribuna, pero mantiene ese sello que acompaña a Brailovsky desde que tomó el timón: efectividad suficiente para sumar cuando no alcanza el futbol.

Ya no aparece la cintura americanista en talla chica. Ahora se fortalece con el doble resorte Argüello-Villa, más la salida de Silva y Mosqueda.

De ahí que ya no se vea como una avenida para que el enemigo circule a placer. Aunque aún así, Tecos ayer logró tener las más claras llegadas del primer lapso.

Sólo que la diosa fortuna persigue al Ruso como inseparable corbata. Siempre colgado de Guillermo Ochoa, diferencia en el mano a mano con Hugo Droguett y más adelante en un disparo a quemarropa que apretujó contra su pecho.

Aunque no todo es Ochoa, Rafael Márquez lo corroboró con su incapacidad para definir cuando ya había sacado al cancerbero, pero entre la duda de patear o esperar, desperdició la opción a un lado de la red, cuando tenía el marco abierto.

Fueron los mejores momentos de una UAG que vio todo echado al cesto cuando José Antonio Huerta regaló un penalti a los amarillos.

Demasiado caro fue el castigo contra los dueños del 3 de Marzo. Un gol en contra (de Salvador Cabañas, quien cobró perfecto el penalti) y quedarse con un hombre menos justo antes de ir al descanso sentenciaron el camino que seguiría el cotejo.

Porque en el complemento, ahora sí, el América se mostró muy superior.

Metió a Tecos contra su campo y se dedicó a atacar. A ritmo semilento, con toques y toques para llegar al área contraria, pero con la suficiente idea para crear opciones de gol.

Tuvo que ser de nuevo Salvador Cabañas el que redondeara el 2-0, porque el resto de la baraja ofensiva americanista se cansó de fallar.

Lo intentaron con tiros de media distancia, mano a mano, tiros de esquina. Juan Carlos Mosqueda, Alejandro Argüello, Enrique Esqueda, Richard Núñez, el mismo Federico Higuaín, quien debutó en la Liga, pero entre los postes, las piernas de los zapopanos o las intervenciones de Corona, las Aguilas no pudieron aclararse la tarde con un resultado más abultado en Zapopan.

Eso sí. De nuevo en la parte baja del cuadro capitalino, un descuido costó el gol del descuento de la Autónoma.

Lo consiguió Droguett, quien desde el primer lapso se regodeaba con lanzarse a festejar un gol de bandera, aunque demasiado tarde para la causa de su conjunto.

Fue la confirmación de El Ruso. En una cancha rentable para las Aguilas. Con la fortuna bien atada al cuello de Brailovsky, en un partido que tuvieron para golear, pero sólo terminó en 2-1.

Como sea, fue el segundo triunfo al hilo para un equipo que apenas hace ocho días recibía punzantes señalamientos, que ayer, cierto, fue más ofensivo, pero se enfrentó a un rival que terminó con un hombre menos.