Noé Cruz Serrano / El Universal
Cd. de México.- Aún con los cambios al marco normativo del sector hidrocarburos que el gobierno federal prevé consolidar en los próximos seis años, las metas del Programa Sectorial de Energía 2007-2012 son inferiores a las que estableció la administración pasada.
Menos producción de petróleo, el virtual estancamiento de la producción de gas natural y la importación de cuatro de cada 10 litros de gasolina que se consuman a nivel nacional hacia 2012 son las ofertas que presenta la Secretaría de Energía en su programa sectorial.

De hecho, el escenario podría ser peor si las autoridades del sector no logran concretar consensos para realizar cambios al marco normativo.

Sin esos cambios y sin considerar la actividad exploratoria en aguas profundas del golfo de México, el gobierno federal espera una caída de la producción de petróleo crudo de 800 millones de barriles y de mil millones de pies cúbicos por día al cierre de la administración.

El Programa Sectorial de Energía 2001-2006 del ex presidente Vicente Fox planteo alcanzar metas de producción de petróleo crudo de 3 millones 875 mil barriles diarios en 2006; una plataforma de exportación de un millón 850 mil barriles por día; y un volumen de 7 mil 700 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.

Al final, el ex presidente Fox entregó en 2006 una producción de petróleo diaria de un millón 256 mil barriles; 5 mil 356 millones de pies cúbicos diarios de gas natural; y una plataforma de exportación de un millón 793 mil barriles diarios.

Hoy, la administración del presidente Felipe Calderón ofrece una meta de producción de petróleo crudo "sobresaliente" -contemplando los cambios al marco normativo- de 3 millones 200 mil barriles, ligeramente por debajo del volumen que alcanzó la administración pasada y una producción de gas natural de 7 mil millones de pies cúbicos de gas natural, 700 millones menos que la meta de la administración pasada.

Jaime Brito, de la firma consultora PFC Energy, con sede en la ciudad de Washington, aseguró que para los inversionistas en el exterior el Programa Sectorial de Energía 2007-2012, "es una gran desilusión y significa que las puertas del sector energético, fundamentalmente el petrolero, seguirán cerradas, puesto que se prevía mayores oportunidades para la inversión privada".

Reveló que buena parte de los inversionistas "querían saber si podían invertir en la industria petrolera mexicana y apartaron unos millones de dólares, pero ahora van a borrar a México de la lista y van a buscar regiones más atractivas aunque presenten problemas geopolíticos como Libia, Irán, mar Caspio, Medio Oriente y Africa".

Consideró que el plan sectorial energético no plantea soluciones de fondo a los problemas de deuda de Pemex, de producción y reservas, y resulta mucho menos ambicioso y más conservador que el propuesto por Vicente Fox.