El Universal
Especialistas de Banamex dijeron que las empresas han comentado que si no pueden aplicar incrementos directos, jugarán con otras variables como tamaños de paquete, ingredientes, etc.
Analistas financieros aseguraron que durante los próximos meses habrá algunos incrementos en precios de alimentos, aunque menos pronunciados que los registrados durante 2008.

Incluso algunas empresas nos "han comentado que si no pueden aplicar incrementos directos, jugarán con otras variables como tamaños de paquete, ingredientes, etc", precisan analistas de Banamex Acciones y Valores.

Indicaron que en febrero el precio del pollo (y aves en general) registró un incremento fuerte en nuestra mezcla, con avances de 13% a nivel productor y 8% a nivel consumidor durante el 2009.

El precio del pan empacado no cambió en febrero, pero en los últimos 12 meses registró un avance de 14%.

De acuerdo con un reporte emitido por Banamex Accival, la inflación en los precios de los alimentos al consumidor disminuyó 0.3% el mes pasado, pero a 12 meses permanece en niveles de 10%, como ha sido el caso desde diciembre.

Mientras que los incrementos no se han generalizado últimamente, la devaluación del peso continúa siendo fuente de preocupación.

Los precios de productos asociados a empresas que cubrimos se han comportado de forma moderada, excepto en el caso del pollo, aunque en los últimos 12 meses se ubican arriba de la inflación general, de acuerdo con los analistas.

A decir de los especialistas, las empresas de consumo que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores muestran diversos grados de poder de precios, lo cual es positivo, pero no garantiza una mejora operativa, debido a la depreciación del peso, que también contrarresta el beneficio de la caída del precio en dólares de algunos insumos.

No detectamos señales de que los precios vayan a bajar aceleradamente en los próximos meses, a menos que se colapse el consumo, lo cual hasta ahora no ha ocurrido.

De acuerdo con los especialistas, hay tres factores globales que entrarán en juego para establecer la trayectoria de precios al consumidor (y al productor) en los meses siguientes, además de las condiciones particulares de cada industria.

El primero es la devaluación del peso, que genera una fuerte presión en los insumos; más de 40% de los insumos están relacionados al dólar.

Otro factor será la baja en el precio de insumos, debido a que la tendencia es generalizada (granos, pulpa y, en menor medida, electricidad), si bien el impacto es diferenciado, en general tiende a compensar parcialmente la debilidad del peso.

El tercer factor corresponde a la demanda, que hasta ahora "no percibimos una caída significativa en el consumo de bienes producidos por las emisoras de nuestro universo, salvo por reacciones temporales a incrementos en precios.