Aracely Chantaka
El escritor Mario Bellatini se reúne en Monterrey para hablar de su obra, su estética y su vida, como parte de las actividades de la Feria del Libro
 "Un libro debe existir, porque lo que expresa es necesario", afirmó el escritor Mario Bellatin, quien se reunió en el Museo de Arte Contemporáneo con unos 40 asiduos lectores de sus obras para analizar su proceso creativo.

Al evento se le denominó "Diálogo con Mario Bellatin, su obra, su estética y su vida" y en él participaron la investigadora Inés Sáenz y el novelista regiomontano Felipe Montes.

Montes calificó el trabajo del escritor como un universo azaroso y fragmentario, a la vez que dijo que por su forma de escribir Bellatin forma parte de una estirpe de poetas profundamente malditos.

La charla entre los tres artistas transcurrió de manera amigable, como el reencuentro de viejos conocidos; así de esa manera analizaron la forma en que Mario le va dando vida a cada una de sus obras.

El evento formó parte de la XVII edición de la Feria del Libro Monterrey 2007.

El autor ha escrito, entre otras novelas, "Mujeres de Sal", "Efecto Invernadero", "Canon Perpetuo", "Salón de Belleza", "Poeta Ciego", "El Jardín de la señora Murakami", "Shiki Nagaoka", "Flores y Perros Héroes".

Bellatin nació en la Ciudad de México el 23 de julio de 1960 y ha realizado proyectos en donde lo literario se comunica con otras manifestaciones culturales y artísticas, relacionadas con el performance y el happening.

Inés Saenz, quien se define a sí misma, básicamente como una lectora, quiso ahondar sobre "El Gran Vidrio", el más reciente trabajo del novelista mexicano y éste le dijo que en ese como en sus otros libros el asunto es "escribir sin escribir".

"Escribir de la manera tradicional me es insuficiente. Tengo que responder a una serie de preguntas. Me planteó una búsqueda: cuál es el rol frente al texto", mencionó.

Aseguró que escribir se le vuelve imperativo porque él mismo quiere conocer el desenlace, saber qué es lo que va a pasar en la historia "y yo soy el primero en leerlo".

El escritor agradeció todos los comentarios que Saenz y Montes hicieron sobre su trabajo, sobre todo aquellos que lo situaron en una estirpe de privilegiados.

Comentó que no todas las obras logran causar el impacto que debieran en sus lectores.

Por ejemplo, compartió que él acaba de ver la exposición de Julio Galán y logró establecer un diálogo con esas pinturas, por la propuesta tan rica del artista.

"Ver toda su obra ahí reunida es mucho más rico que muchos escritos contemporáneos", afirmó.
Abundó que se quedó realmente impactado ante las posibilidades infinitas que se pueden encontrar frente a un universo visual.

Comparte escrito
sobre su muerte

Bellatini dijo que Sáenz, antes de la reunión, le sugirió que describiera su propia muerte.

El escritor leyó ante los admiradores de su obra "Giradores en torno a la tumba" unas cuartillas, que, aclaró, es un texto que de alguna forma habla sobre su forma de trabajo y de su vida.

Después de leer el escrito de gran claridad, fluidez y con un sentido poético, el autor recibió un caluroso aplauso por parte de la audiencia que esa noche conoció cómo espera Bellatini que sea su muerte.

Destacó que desea que su ataúd esté envuelto con una tela verde y repleto de flores, pero más que nada habló de su vida cotidiana y del lugar que siempre le ha resultado el predilecto para escribir: la Ciudad de México.