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México, D.F. .- Angel Fernández, uno de los mejores cronistas deportivos en la historia de la televisión y la radioá por su manera de narrar con metáforas, falleció hace dos años dejando para la posteridad su frase "A todos los que quieren y aman el futbol".
El comentarista, quien se convirtió en una de las voces más reconocidas del medio nacional, murió el 23 de mayo de 2006 en el Hospital Angeles de esta ciudad a causa de complicaciones renales.

El poeta de la crónica deportiva nació el 2 de agosto de 1925 en la Ciudad de México y fue considerado una leyenda, pues un mal partido lo engrandecía con sus narraciones, con las que reinventó el español popular en México.

Angel Fernández Rugama supo transmitir toda la emoción de los deportes a los aficionados, sobre todo del futbol, boxeo y beisbol, que fueron sus especialidades, las cuales manejó como muy pocos han podido hacerlo en México.

Fernández se casó con Lucrecia Gris y tuvieron ocho hijos, entre ellos Aldo, también comentarista deportivo; Alí, quien fuera jugador de Primera División profesional en el fútbol mexicano, y Ari, multicampeón nacional en motociclismo.

Tuvo a lo largo de su vida al menos tres infartos cerebrales que fueron mermando sus condiciones de salud. En el último no recuperó la movilidad de la mano izquierda y le dificultó aún más poder caminar.

Angel Fernández se convirtió en los años 70 y 80 en la gran figura de la crónica deportiva en México, tras crear una estilo lleno de creatividad al momento de narrar los partidos.

Sus crónicas eran apasionantes, además cambió el sobrenombre de los "Cementeros del Cruz Azul" por "La Máquina Celeste" y el de "Chivas del Guadalajara" por el de "Rebaño Sagrado".

De los apodos más famosos se recuerdan los que le puso al arquero argentino Miguel Marín, a quien por sus lances felinos lo llamó "El Gato" y poco después gracias a su manera de volar en la portería, lo rebautizó como "Superman".

A Hugo Sánchez lo bautizó como "El Niño de Oro" y a Enrique Borja, por su prominente nariz, como "El Cyrano de las Canchas".

Es recordado también por la frase que obsequiaba cuando había grandes jugadas: "Me quito el sombrero y me pongo de pie" o por aquella de "Sálvese quien pueda. Niños y mujeres primero", que utilizaba cuando el partido estaba en su momento más emocionante.

Angel Fernández fue el último gran cronista deportivo de la vieja guardia: Jorge "Sonny" Alarcón, Pedro "El Mago Septién" y Fernando Marcos.

Angelito, como le decían sus amigos más cercanos, tuvo la dicha de narrar partidos de su hijo Alí Fernández, cuando él jugaba para el club Puebla.

Sus últimas crónicas fueron en "El futbol y otras galaxias" que se transmitía diariamente por el 730 de AM, a las 17:00 horas, siempre asistido por su enfermero Robert.