Pristina, Kosovo.- La historia del autor del diseño de la bandera de Kosovo, que pasó desapercibido cuando el pasado 17 de febrero el Parlamento declaró la independencia y aprobó ese símbolo nacional, muestra la transformación de esta sociedad.
Muhamer Ibrahimbi, de 32 años, el autor del diseño, era un joven miembro del Ejército de Liberación de Kosovo (UÇK) durante el conflicto armado con Serbia a finales de la pasada década.

Era francotirador y hasta hoy se siente orgulloso cuando narra sus recuerdos sobre una operación denominada "Shigjeta" (flecha) a principios de 1999, cuando por primera vez el Ejército serbio pareció perder el control en la frontera con Albania.

"Era totalmente consciente de lo que estaba haciendo y creo que cumplí con una obligación que todos deben a su país", cuenta Ibrahimi a Efe en su despacho en Pristina.

Desde joven la gente en su familia le llama "Trim" ("valiente") y durante la guerra era conocido con ese seudónimo.

"Fue un poco problemático porque este nombre me obligaba a ser intrépido", bromea.

La nueva bandera es un fondo azul, con una silueta amarilla de Kosovo bajo seis estrellas blancas que simbolizan las seis principales comunidades del país: albaneses, serbios, turcos, goranis, romaníes y bosniacos.

"La idea es que las seis comunidades deben ser iguales en este Estado", asegura Ibrahimbi.

Esta es una transformación mental que ha tenido lugar en la mayoría de los albaneses, algo que también se puede sentir en la cúpula albanokosovar.

El primer ministro, Hashim Thaci, antiguo líder del UÇK, visitó pocos días antes de declarar la independencia a una familia serbia de Kosovo y les llevó como regalo un tractor para trabajar en la agricultura.

El conflicto militar sobre Kosovo terminó en junio de 1999 tras una campaña aérea de la OTAN y la mayoría de los albaneses consideraban que había llegado la hora de crear un Estado propio.

"Trim", que luchó con un uniforme lleno de motivos étnicos albaneses, recuerda aquellos tiempos: "La gente eran muy emocional en 1999 y 2000. Si eras serbio podías incluso ser asesinado sólo por hablar serbio en la calle".

Ha costado un enorme esfuerzo internacional cambiar esa mentalidad, incluso en una ocasión, la misión de la ONU intervino para eliminar algunas fotos con motivos exclusivamente albaneses en el Parlamento kosovar.

En 2004 una revuelta popular de albanokosovares tuvo como objetivos las iglesias ortodoxas y la población serbia en unos disturbios que costaron la vida a 19 personas.

"Trim" trabajaba entonces para varios medios de comunicación como diseñador y decidió no unirse a organizaciones encabezadas por antiguos miembros del UÇK.

Más tarde, se entabló un largo período de negociaciones sobre el estatuto legal de Kosovo entre Belgrado y Pristina sin alcanzar acuerdo alguno.

En la primavera de 2007 el enviado de la ONU Martti Ahtisaari propuso una "independencia supervisada" para Kosovo con el fin de crear la base funcional para una sociedad multiétnica, y los símbolos nacionales debían ilustrar también ese carácter.

"Trim" ya tenía clara su idea cuando se abrió la competición sobre el diseño de la enseña nacionaly más de mil personas participaron.

La bandera supone un balance artístico personal sobre la situación política: "Cuando me uní al UÇK juré a una bandera albanesa. Pero las circunstancias ahora son diferentes".

"Nadie te impone que ames y tengas ese símbolo en casa, pero ahora Kosovo tiene que tener sus símbolos estatales con el fin de la representación en la ONU y acontecimientos deportivos, entre otros", asegura el diseñador.