El Universal
Chicago, Ill.- Dos de los equipos decepción esta temporada de la NFL son, sin duda, Osos de Chicago y Pieles Rojas de Washington, que este día se jugarán su última carta para llegar a los playoffs.
Los aún campeones de la Conferencia Nacional, Osos de Chicago, no han sido ni la sombra de lo que mostraron la campaña anterior, cuando dominaron a placer la División Norte, para después encaminarse al Súper Tazón XLI, donde cayeron.

En esta temporada la situación fue completamente diferente, primero, su defensiva dejó de ser lo dominante que fue en el 2006, y la ofensiva nunca encontró el ritmo de juego que los llevó al gran juego en la campaña anterior con Rex Grossman ni con Brian Griese en los controles.

Con marca de 5-7 los "Monstruos del Midway" no espantan a nadie, aquella hambre de triunfo y agresividad que mostraron hace un año parece haber desaparecido junto con Ron Rivera, quien dejó al equipo enmedio de una nube de misterios para trabajar como coach de linebackers con los Cargadores de San Diego.

Por increíble que parezca en tan sólo unos meses la defensiva de Chicago pasó de ser la número uno en puntos admitidos, y la segunda mejor de toda la NFL, a ser en estos momentos la número 28 de toda la liga, situación que habla por sí misma de cuál es el verdadero problema en el conjunto de la ciudad de los vientos.

Y Pieles Rojas sufre

En Washington se vive el viejo adagio "nunca segundas partes fueron buenas", pues Joe Gibbs en su segunda etapa como head coach de los Pieles Rojas no ha podido alcanzar la grandeza que lo llevó a conquistar tres títulos con la `tribu'.

La directiva del conjunto capitalino tiene fama de ser impaciente, y parece que ese momento podría llegar pronto, pues como ha sucedido en los últimos años, ha invertido muchos millones de dólares y Gibbs tan sólo llevó al equipo una vez al Juego Divisional en el 2005.

Los Pieles Rojas tienen récord de 5-7, liga cuatro derrotas consecutivas y en sus duelos divisionales está con marca de 1-3, es la ofensiva 23 y la defensa 15 en toda la NFL.

Esta es la última llamada para Gibbs y para el equipo, pues los Vaqueros de Dallas con récord de 11-1 han amarrado un sitio en la postemporada y están muy cerca de conquistar el título de la División Este de la Conferencia Nacional en caso de ganar el domingo.