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MÉXICO, D.F.- Más que representar un riesgo para las empresas cementeras mexicanas, la apertura de este sector a Estados Unidos en abril de 2009 traerá beneficios para México, como la generación de divisas y aportaciones fiscales.
El presidente de la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), Osmín Rendón, comentó que las empresas cementeras mexicanas estarán pendientes de dicho proceso y se prepararán para la apertura, en espera de una mayor demanda de cemento nacional, que es -dijo- de los de mejor calidad a nivel mundial.


Mencionó que los gobiernos de Estados Unidos y México firmaron un acuerdo, mediante el sistema de cupos, para permitir la exportación de cemento mexicano hacia la Unión Americana hasta por 3 millones de toneladas durante tres años, que finalizan en marzo de 2012.


Precisó que en 2007 la producción nacional de cemento fue de 38.8 millones de toneladas, de los cuales 36.6 millones correspondieron al consumo interno y el resto se destinó a exportaciones, de ellas 99% a Estados Unidos.


Señaló que "el acuerdo está planteado para tener una apertura comercial de ambos países en materia de cemento a partir del 1 de abril de 2009" y añadió que más que riesgos para la industria esta acción traerá beneficios.


Aseguró que la prioridad para las empresas del sector en México es garantizar el abasto nacional, así como su compromiso con los programas de los gobiernos federal y estatal.