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México.- El subsecretario para América del Norte de la SRE, Carlos Rico Ferrat, informó que el gobierno estadunidense aportará mil millones de dólares para el Programa de cooperación México-Estados Unidos contra el crimen organizado.
Al participar en un foro académico en El Colegio de México (Colmex), el funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que los gobiernos de México y de Estados Unidos concluyeron las negociaciones tendientes a la puesta en marcha de ese mecanismo.

Puntualizó que el primer año de su instrumentación se aplicarían 40 millones de dólares del total que aportará el país vecino básicamente para tecnología, capacitación y compra de armamento.

En el 8 Seminario sobre Políticas Públicas en Relaciones Internacionales, Rico Ferrat explicó ampliamente en qué consiste el acuerdo al que, insistió, no se debe llamar Plan México como algunos lo han hecho.

Luego de ofrecer disculpas por haber mantenido un extremo sigilo en la información, aclaró que "no podíamos negociar bajo los reflectores" y que ahora las partes fundamentales de la negociación concluyeron.

El funcionario de la SRE subrayó que en ningún momento el acuerdo implicará la presencia de un solo elemento estadunidense en territorio nacional y tampoco ninguna instalación de ese país en suelo mexicano.

El acuerdo incluye básicamente dos temas: el primero es el entrenamiento, para que los agentes mexicanos puedan operar los equipos y llevar a cabo las tareas necesarias para garantizar la seguridad en el país.

El segundo gran rubro, detalló, es la transferencia tecnológica, que incluye equipos de comunicación, de inteligencia y de operaciones policiacas, como aeronaves y naves marítimas para monitorear con gran detalle los cielos y aguas mexicanos.

Reiteró que se trata de detener el tráfico de armas, precursores químicos de las drogas y flujos de dinero en efectivo, aunque el criterio principal es que los países efectúen acciones dentro de sus territorios con base en el marco jurídico existente.

Rico Ferrat dijo que aún no existe una denominación específica para el programa que la cancillería denomina de Cooperación Bilateral México-Estados Unidos contra el Crimen Organizado, y que los presidentes de ambos países "en un futuro muy próximo" lo anunciarán formalmente y le darán un nombre definitivo.

Lo que es un hecho, aseveró, es que no se llama Plan México porque a diferencia del Plan Colombia fue iniciativa de nuestro país no de Estados Unidos, además resulta impensable que en México actúen agentes del país del norte.

Acerca de los recursos económicos, manifestó que de acuerdo con los cálculos de la cancillería con base en los precios encontrados en el libre mercado, la aplicación de ese programa implicaría mil millones de dólares en dos años.

Sin embargo, aclaró que el costo podría ser menos porque las autoridades estadunidenses pueden conseguir mejores precios en licitaciones públicas de equipos que serán necesarios para mejorar la vigilancia y la seguridad en cada una de las dos naciones.

Hasta el momento, abundó, los estadunidenses invierten 40 millones de dólares anuales en procurarla seguridad en la zona fronteriza, incluyendo algunos programas en los que trabaja con México, por lo que esta nueva estrategia podría necesitar al menos una cifra similar el presente año.

Aún así, recordó que el gobierno estadunidense debe solicitar a su congreso una partida de casi mil millones de dólares para aplicar el plan en dos años, sin descartar que se pudiera ampliar para años futuros.

Personalmente dijo estar muy contento por su participación en esas negociaciones y contribuir a que los estadunidenses "asuman la responsabilidad que les corresponde", aunque enfatizó que México seguirá haciendo su labor para cuidar su territorio y a su gente.

Indicó que no se puede combatir al crimen organizado, que tiene equipos muy modernos, con armamento de hace 10 años, y por ello la cooperación bilateral integral debe incluir la dotación de herramientas modernas para las corporaciones mexicanas.