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Agencias
Actualmente hay un app para casi todo, dicen los expertos, llegaron para influenciar las actividades de la vida cotidiana
MADRID.- Las aplicaciones han irrumpido en nuestra vida como un tsunami porque tienen miles de utilidades y son tan intuitivas que permiten hacer el "salto de la rana", es decir, utilizarlas sin haber tocado nunca un dispositivo electrónico.

Ese es, al menos, el espíritu que vertebra The App Fest, el festival de aplicaciones que se celebra hoy en Madrid y que quiere reflexionar sobre la influencia que están teniendo las aplicaciones en la vida cotidiana: la comunicación, la educación, el juego, la música, la magia e incluso la revolución han cambiado gracias al imparable auge de los dispositivos móviles.

"Hay una app para todo", ha recordado el fundador de Creative Society, Lofti El-Ghandouri, quien ha animado a la concurrencia a atreverse a dar el salto de la rana.

Para el cineasta Basel Ramsis y centenares de miles de egipcios, las nuevas tecnologías desempeñaron un papel vital en la revolución que terminó derrocando a Hosni Mubarak.

"Facebook nos regaló la oportunidad de ser los protagonistas de nuestro propio Gran Hermano. (...) A través del móvil los egipcios se dieron cuenta de que podían ser un actor político", ha afirmado Ramsis.

El cineasta ha contado cómo las redes sociales sirvieron para difundir convocatorias contra el régimen e incluso para publicar mapas interactivos para saber por dónde acceder a las plazas o sortear la violencia policial.

Ramsis ha indicado a Efe que las autoridades tienen "un gran deseo" de controlar la tecnología porque saben que se puede volver en su contra y "ser mortal", pero ha afirmado que fracasarán porque ya se ha roto la "barrera del miedo" en la sociedad egipcia y los ciudadanos no se dejarán silenciar.

Aunque para utilizarlas no haya tenido que poner su vida en peligro, la relación del diseñador español Javier Mariscal con las nuevas tecnologías ha sido siempre intensa, y así lo ha manifestado en el festival.

El artista ha aseverado que la nueva generación de dispositivos móviles no es simplemente un invento de la industria para "consumir más", sino una herramienta intuitiva que permite que personas de todas las edades "pierdan los complejos" y el miedo a expresarse y tengan acceso a una comunicación más rápida, fluida y barata.

Sin embargo, para Mariscal la tecnología no ha supuesto una revolución en la creación: "Seguimos en la Edad de Piedra", ha manifestado el diseñador, quien cree que un Velázquez tiene mucha más resolución que internet.

Contrario a Mariscal, el pensador británico Richard Gerver sí cree que las aplicaciones servirán de catalizadores para transformar una educación "aburrida y caduca" porque permitirán personalizar el aprendizaje.

Gerver ha abogado por unas aplicaciones educativas que ayuden no sólo a sobrevivir, sino a triunfar. Y eso es lo que pretenden Evernote, un "cerebro externo" para conservar todo el contenido que acumulamos durante nuestra vida; Algebra Touch, una "app" que trata de hacer divertido el aprendizaje de las matemáticas, y The Elements, una exploración apasionada de la tabla periódica.

También los medios de comunicación tienen bastante que decir en la era de las aplicaciones móviles. Según la subdirectora de participación de RTVE, la televisión pública española, María Maicas, se está produciendo una "mediamorfosis" que pasa por que los contenidos se adapten a múltiples dispositivos.

Aunque la medición de audiencias en estos soportes aún es un "problema grave", Maicas ha asegurado que la segunda pantalla no ha perjudicado a la televisión, sino que la ha enriquecido gracias a que "da una segunda vida" a los contenidos audiovisuales.

Y también las aplicaciones de fotografía, publicidad, literatura y música (como Shazam, 24symbols o SketchTone) han encontrado su hueco en la primera jornada del festival, que abordará mañana experiencias de ocio y juego y ahondará en el papel de los emprendedores.