"La economía está dando a los estudios exactamente lo mismo que la Gran Depresión: más ingresos por una mayor asistencia de público", afirma la crítica de cine Paula Nelson en el "Tampa Tribune".
Los Angeles, EU.- La sabiduría tradicional de Hollywood dice que las recesiones son buenas para el negocio del cine, porque en tiempos difíciles la gente acude a ver más películas para escapar de la depresión ante la situación económica.

Si eso se cumple, los próximos meses de verano en Estados Unidos y Europa romperán récords de taquilla en todo el mundo.

El plan de Hollywood es sencillo: aprovechar la caída de los precios de la publicidad para promocionar una serie de filmes que constituyan para todos un bueno motivo para dejar atrás la dura realidad por un par de horas.

"La economía está dando a los estudios exactamente lo mismo que la Gran Depresión: más ingresos por una mayor asistencia de público", afirma la crítica de cine Paula Nelson en el "Tampa Tribune".

"Llámenlo como quieran, pero el escapismo es una gran ayuda para los estudios".

Las recientes cifras de taquilla muestran que quienes van al cine siguen gastando dinero en las salas en Estados Unidos aun en la era digital, cuando las películas tienen que competir con tantos otros tipos de entretenimiento.

De acuerdo con la web Box Office Mojo, que registra los ingresos de taquilla, este año éstos han aumentado un 15,5 por ciento con respecto a los mismos meses de 2008. Hollywood espera seguir en esa tendencia con una serie de cintas que espera registre récords durante el verano.

Se trata de "blockbusters" como "Transformers: Revenge of the Fallen", "Star Trek" y "Harry Potter y el príncipe mestizo".

Y Hollywood tampoco olvida a los niños, que necesitarán diversión durante las vacaciones. La lista de "obligatorios" está encabezada por "Up", la apuesta de Pixar tras el éxito de "WALL-E" el año pasado. Trata de un gruñón que cumple un sueño de toda su vida al conseguir hacer flotar su casa con un hatajo de globos de helio. El único problema es que un molesto niño de ocho años viaja de polizón con él... Otro de los estrenos será "G-Force", sobre un escuadrón de intrépidos agentes secretos que son conejitos de Indias.

Para los adultos, Tom Hanks presentará la continuación de "El código Da Vinci", "Angeles y demonios", en tanto que Christian Bale interpretará a John Connor en "Terminator Salvation". Ben Stiller vuelve también como guardia de un museo en el que las piezas cobran vida, mientras que Hugh Jackman regresa como Lobezno en la secuela "X-Men Origins: Wolverine".

Quentin Tarantino espera atraer muchos espectadores a su ultraviolento drama sobre la Segunda Guerra Mundial "Inglorious Basterds", protagonizado por Brad Pitt y que trata de soldados enloquecidos matando a nazis.

Otro filme esperado en "Public Enemies", del director Michael Mann, un biopic del legendario fuera de la ley John Dillinger, con Johnny Depp y Christian Bale y que ya suena para los Oscar.

No habría que perderse tampoco el remake de Tony Scott del drama sobre una toma de rehenes en el metro de 1974 "The Taking of Pelham 123", ni laque la crítica ya ha considerado la primera gran película sobre la guerra de Irak, "The Hurt Locker".

El director de "Spider-Man", Sam Raimi, vuelve a sus raíces en el cine de terror con "Drag Me to Hell", con Alison Lohman y Justin Long, que se presentará además en Cannes.

Y si lo que se quiere es algo con más raíces en la realidad, se puede optar por Cameron Diaz en "My Sister's Keeper", en la que interpreta a una madre que se rasura la cabeza en un gesto de solidaridad con su hija enferma de cáncer.

Entre las comedias se cuentan "Bruno", de Sacha Baron Cohen, "Funny People", de Judd Apatow, y la prehistórica "Year One", de Jack Black. Otras para la lista son "Live Hard, Sell Hard", sobre una extraña banda de vendedores de coches usados, y el retorno de Woody Allen a Estados Unidos como escenario con "Whatever Works".