Phnom Penh, Camboya.- El ex presidente de Camboya durante el régimen del Jemer Rojo, Khieu Samphan, fue detenido hoy por la Policía, sólo una semana después del arresto de otros dos ex altos cargos del grupo maoísta.
Los agentes detuvieron a Samphan a la salida del hospital en el que ingresó la semana pasada, tras sufrir un infarto, y que abandonó con las manos en alto antes de ser introducido en un furgón blindado, confirmaron fuentes médicas y policiales.

El antiguo líder comunista será presumiblemente acusado de crímenes contra la humanidad por el tribunal internacional auspiciado por Naciones Unidas que juzgará las atrocidades cometidas por el grupo maoísta.

Samphan, de 76 años, se convertirá así en el quinto miembro de la cúpula del Jemer Rojo procesado, después de que la semana pasada se confirmaran los cargos contra el ex ministro de Exteriores, Ieng Sary, quien también fue acusado de crímenes de guerra, y su esposa, la ex titular de Asuntos Sociales Ieng Thirith.

A ellos se unen Nuon Chea -detenido en septiembre pasado como antiguo lugarteniente de Pol Pot, máximo líder del Jemer Rojo fallecido en 1998- y Kang Keng Iev, alias "Duch", encarcelado desde 1999 y quien dirigió el notorio centro de detención de presos políticos de Tuol Sleng en Phonm Penh.

Hace una semana, Samphan fue trasladado en helicóptero desde su residencia en Pailin, la antigua plaza fuerte del Jemer Rojo en el noroeste del país, a un hospital de la capital para recibir tratamiento médico, en una iniciativa personal del primer ministro camboyano, Hun Sen.

Los defensores de la celebración del juicio creen que el ex presidente proporcionará un testimonio vital sobre las acciones del Jemer Rojo, y que su posible muerte antes de declarar hubiera supuesto un gran revés al proceso.

Conocido por sus fuertes críticas contra el Gobierno del golpista Lon Nol, Samphan fue uno de los fundadores del movimiento maoísta y leal hasta el último momento a Pol Pot.

Siempre que era preguntado acerca de las matanzas, aseguraba que "estaba ocupado con el trabajo" y que no se dio cuenta del tinte sangriento que adquirió la revolución.

Hace un mes, el tribunal internacional citó a sus tres primeros testigos, todos ellos camboyanos que trabajaron o pasaron por Toul Sleng, donde fueron asesinadas cerca de 14.000 personas.

Casi dos millones de camboyanos perdieron la vida a causa de la hambruna, las enfermedades y en el transcurso de la purgas ordenadas por la cúpula del Jemer Rojo, que gobernó Camboya de mediados de 1975 a principios de 1979.