¿Cuál es la razón por la cual la UAdeC se encuentra en esta situación? El propio García Villa planteó, que la causa se ubicaría en una mala administración de los recursos

De acuerdo con el diputado Juan Antonio García Villa, quien coordina la Comisión de Auditoría Gubernamental y Cuenta Pública en el Congreso del Estado, el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila ha solicitado a la Legislatura estatal el lanzamiento de un “salvavidas” financiero.

Mediante una misiva, remitida a los 25 integrantes del Congreso, Salvador Hernández Vélez habría expuesto que la máxima casa de estudios de Coahuila enfrenta, para 2020, un déficit financiero de 571 millones de pesos, la mayor parte del cual -el 84%- tiene que ver con el pago de pasivos laborales y compromisos fiscales y apenas 93 millones con el mantenimiento de edificios.

Ante esta circunstancia, según ha explicado el legislador, el Rector solicitó la intervención del Congreso a fin de dotar de mayores recursos a la institución en el presupuesto del año próximo.

¿Cuál es la razón por la cual la Universidad Autónoma de Coahuila se encuentra en esta situación? El propio García Villa planteó, en un artículo de su autoría publicado en VANGUARDIA, que la causa se ubicaría en una mala administración de los recursos de la casa de estudios.

En su texto, el legislador recordó que en la revisión de la cuenta pública del ejercicio 2017, la Auditoría Superior del Estado habría detectado pagos irregulares “a empleados que se desempeñan en dos o más plazas laborales sin acreditar la compatibilidad de horarios”, por un monto superior a los 553 millones de pesos.

De ahí, García Villa concluye que, en su opinión, para superar la crisis económica que vive la UAdeC “bastaría con cancelar corruptelas” que es lo que representarían las personas que cobren dobles y triples plazas en la institución.

Vale la pena que la información al respecto se ventile, en primer lugar, porque se trata de recursos públicos y los ciudadanos tenemos el derecho de conocer cómo se utiliza hasta el último centavo del dinero que pagamos en impuestos, así como a verificar que se gaste de forma correcta.

Pero además de ello, es importante clarificar si, como lo señala el diputado García Villa, la UAdeC arrastra un foco de corrupción de tal magnitud pues ello, además de ser inadmisible, constituiría un elemento de perversión de la esencia universitaria donde, al menos en teoría, se construye el futuro de nuestra sociedad.

Y el primer interesado en aclarar el origen real del boquete financiero tendría que ser el propio Rector de la casa de estudios, pues si para superar la crisis que ha expuesto, la solución es tan sencilla, no debería dudar un minuto en sacar la tijera y comenzar a eliminar los excesos.

Harán bien los integrantes del Congreso en no acceder de forma acrítica a la petición de lanzar un “salvavidas financiero” a la UAdeC si antes no se aclaran los señalamientos que, lejos de la especulación, están fundados en observaciones del órgano responsable del control del gasto público en nuestra entidad.