A nivel mundial se producen 5 billones de bolsas de plástico cada año, y las utilizamos sin detenernos a pensar de dónde vienen y hasta dónde llegan despúes de usarlas.

Para que podamos usar una bolsa de plástico primero se dio un proceso -de millones de años- de formación natural de petróleo, después se exploró y perforó el subsuelo marino hasta llegar a un yacimiento. Se extrajo el petróleo y trasladó por ductos, después se sometió a un proceso en hornos de pirólisis a más de 1000ºC que provocó una reacción química y dio paso a la formación de un gas llamado etileno. 

El etileno se sometió a otro proceso químico para que sus moléculas se trasformaran y pasaran de ser un gas a ser un polímero (polietileno), una masa que después es cortada en pequeños trozos, llamada granza o pellets. Ésta es finalmente la materia prima que se traslada a las fábricas donde se inicia el proceso para diseñar, modelar, pigmentar, imprimir y cortar las bolsas de plástico, hasta quedar como las conocemos. 

Al empacar los productos que compramos en un supermercado o tienda, empieza la vida útil de las bolsas de plástico, la función para la cual fueron creadas. En promedio, su vida útil es de 20 minutos o menos. 

Después es tirada a la basura, o en algunos casos, reutilizada para deshacerse de otros residuos. Todo ese proceso de producción que hubo detrás, con altos costos ambientales y sólo se usa unos pocos minutos.

¿Y después? Hay 5 billones de bolsas de plástico en el mundo, cada año, que ya cumplieron su función. De éstas sólo 10% llega a un proceso de reciclaje y el resto tardarán 400 años en degradarse, provocando grandes daños a la Naturaleza, en el océano, en el campo, en las ciudades, afectando nuestra calidad de vida y la de muchas otras especies.

Y TÚ... ¿CUÁNTAS BOLSAS DE PLÁSTICO TIRAS AL AÑO? 

No esperemos a que las autoridades dicten normas y prohíban su uso, el cambio inicia por nuestra voluntad. Lleva bolsa ecológica al súper, así dejas de usar cientos de plástico al año, reutiliza lo más posible las bolsas que ya tengas, y al desecharlas, sepáralas para reciclaje. Haz consciencia, un pequeño cambio genera grandes beneficios. 

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Gabriela De Valle
Reconexión Natural