¿Quién fue el primer migrante en la historia de la humanidad? Si tomamos como historia y origen de los tiempos a la Biblia, ese libro de libros, el primer migrante fue Adán. Y claro, Eva. Varón y varona. Al ser expulsados por el Dios colérico al haber faltado a su promesa de portarse bien, fueron echados del paraíso. A la letra el Dios colérico dijo lo siguiente en Génesis: “A la mujer dijo: multiplicaré en gran manera los dolores de tus preñeces; con dolor darás a la luz los hijos. Y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará sobre ti. / Y al hombre dijo: por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: no comerás de él, maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. / Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. / Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres y al polvo volverás. / …Y lo sacó Jehová del huerto del Edén…” (3. 16-23).

Vagabundos, nómadas. Desde entonces, todos somos migrantes. Se ha convertido lo anterior en un problema. Un serio problema que acecha a todo el mundo. Justo cuando inicialábamos esta saga de textos donde me propongo ponerle a usted y a su juicio los temas de inicio de año (y para todo el año) y un repaso somero a los hechos del año pasado, justo cuando se editaron los dos primeros textos, la historia nos alcanzó de nuevo. No pocos comentarios y apostillas recibí de usted, amable lector, comentarios y palabras con respecto a la oportunidad, timing dicen los gringos, en la edición y motivo de estos textos porque usted lo sabe, lo ha visto e incluso no pocas veces lo ha padecido: apenas iniciando año, otra vez miles de hermanos centroamericanos y de otras nacionalidades se juntaron, hicieron lo que se llama una caravana (rumbo a EU) y se han enfrentado con la Guardia Nacional en los límites de México y Guatemala. La gran mayoría legales.

Lo anterior se ha convertido en un grave problema; para México que de inicio Andrés Manuel López Obrador dijo que el País era una nación de puertas abiertas; luego, cuando se vinieron las amenazas de Donald Trump si México no frenaba este tipo de migración masiva, entonces AMLO reculó, plegándose a lo que dijera el hombre más poderoso del mundo, Trump. ¿Qué hacer cuando la humanidad no alcanza para todos? El problema se multiplica. Las caravanas suman, se agigantan. Pero, EU no los acepta. No los va aceptar. Es su país pues, y tienen todo el derecho de negar asilo. ¿Y las vicisitudes? Pues son para nosotros. Nada más para empezar, van ciertos y pocos datos que usted ya conoce: sólo en Rosarito, Baja California, en 2019 fueron repatriados o regresados 20 mil 400 ciudadanos de todo el mundo, no sólo mexicanos. Ojo con la cantidad. ¿Qué hicieron, se regresaron a sus lugares de origen?

ESQUINA-BAJAN

No. La gran mayoría se quedaron a vivir para volver intentar irse de ilegales a EU, en las plazas y playas de Rosarito. Es decir, son una problemática social. Viven en la calle, en plazas (orinan y defecan al aire libre. Si los pobres no tienen qué comer, menos van a tener dinero para pagar un sanitario), en la playa. No hay Casa de migrantes en Rosarito como en Tijuana (casas y albergues ya saturados) y “se van asentando al paso de los meses y eso nos ha estado generando una problemática social muy grande… deambulan en las calles, se quedan en parques y avenidas”, lo anterior en voz de su alcaldesa, Araceli Brown. Por lo demás, esta misma dinámica y problemática social se maximiza, por ejemplo, en Ciudad Acuña y Piedras Negras.

Se puede estar a favor o en contra (en honor a la verdad, este escritor aún al día de hoy no sabe a cuál bando pertenecer) de la política de inmigración de un país (ejemplo, lo que ahora nos atañe, la política de EU en contra de los inmigrantes), pero no podemos dejar de soslayo la reflexión del caso y aportar un punto de exégesis. EU, seamos francos, tiene a AMLO y todo el País en su mano y puño: nos tiene de los huevos.

En el libro de libros llamado la Biblia (sigo la traducción de la “Biblia de Jerusalén”) se lee en Deuteronomio 10, versículos 14 al 22: “Mira: de Yahveh tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y cuanto hay en ella. Y con todo, sólo de tus padres se prendó Yahveh y eligió a su descendencia después de ellos, a vosotros mismos, de entre todos los pueblos, como hoy sucede... Dios es el Dios de los dioses y el Señor de los señores, el Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni admite soborno, que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al forastero, a quien da pan y vestido. Amad al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto”.

“Ama al forastero”, pero caray, ¿cómo hacerlo cuando la vida real y normal aprieta y duro en nuestro trajinar diario? No hay medicinas para los enfermos de cáncer en casi todo el País. Los otros “datos” de AMLO dicen que sí, pero en la vida real no hay medicamentos. La economía es cero. Ahora con número: 0. La violencia es cruel y bestial y se recrudeció con AMLO en la presidencia imperial. Una catástrofe. Ya con su majestad de Tabasco sentado, debidamente sentado, en su año de estreno, hubo más asesinatos que en años de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Vicente Fox: se cometieron 34 mil 588 asesinatos, mil 006 feminicidios. ¿Sabe usted cuál es la tasa de impunidad? 98.7 por ciento, es decir, nadie es juzgado, nadie va a la cárcel. Y por si fuera poco, ante el éxodo masivo de centroamericanos (no todos son una alma de Dios, como los ven los monjes devaluados de Pedro Pantoja y Raúl Vera), ante la ola incontrolable y con el único fin de complacer a Donald Trump…

LETRAS MINÚSCULAS

¿Sabe qué les prometió AMLO? Dinero y 4 mil empleos (25 de enero). Puf.